Los tesoros a mano alzada de Julio Pascual

M.G
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La Fundación Soliss concluye la restauración de más de 260 dibujos y bocetos del artista Julio Pascual tras dos años y medio de trabajo. La web expondrá los documentos digitalizados en breve

Los tesoros a mano alzada de Julio Pascual - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Julio Pascual era un dibujante virtuoso y la prueba se encuentra en sus dibujos y bocetos previos de sus creaciones. Una buena parte de «este tesoro» se encontraba hace tres años olvidado en un baúl y la Fundación Soliss, previo acuerdo con el propietario, decidió restaurar, conservar y exhibir más de 260 documentos «de incalculable valor» que se encontraban en muy malas condiciones debido a la humedad y la orina de los gatos. El reto era complejo y costoso porque exigía una tarea de catalogación y muchas horas de trabajo para limpiar cada uno de ellos, alisarlos, unir las grietas,  presentarlos y archivarlos «con una estética elegante y sobria a la vez», explica la restauradora Noemí Sierra.
«Al ver en una carpeta los dibujos todos juntos y hechos un desastre entendí que detrás de este encargo había un trabajo de mucha paciencia y responsabilidad». A Noemí la llamó Eduardo Sánchez Butragueño, director de la Fundación Soliss en 2017, año en el que se conmemoró el 50 aniversario del fallecimiento del prestigioso artista de renombre internacional por sus trabajos de forja, orfebrería en EEUU, Inglaterra y otros países en los que recaló su obra al margen de España, donde realizó innumerables trabajos a lo largo de su vida.
El vínculo de Julio Pascual y Soliss, puesto que fue uno de los fundadores de la aseguradora en 1933,  se estrechó aún más tras el hallazgo casual de los dibujos a raíz de la visita al antiguo taller del artista en San Juan de la Penitencia. Siempre se ha dicho que era un hombre muy trabajador, generoso y humilde, por  tanto, para la institución recuperar estos dibujos y exhibirlos es una manera de continuar dando a conocer la labor y la calidad artística de este toledano que realizó grandes trabajos en hierro para la ciudad y para buena parte de Europa.
«No daba mucho valor a sus dibujos y una vez que ya los había utilizado para sus obras los tiraba, o le servían para envolver algo». Para Sánchez Butragueño esta colección que se ha rescatado permite a los investigadores y a cualquier persona interesada en Julio Pascual conocer más de cerca cómo trabajaba en el taller que fundó y en el que trabajaba junto a una decena de discípulos y aprendices.
El proyecto, con un coste aproximado de 20.000 euros, se ha centrado fundamentalmente en la catalogación de dibujos y folletos tras fotografiarlos, y en una minuciosa restauración que ha durado prácticamente dos años y medio a cargo de Noemí Sierra y el equipo de restauración del convento de los Padres Carmelitas.
«Se ha realizado una limpieza de los dibujos, pero no se han eliminado los restos de tinta, de grasa, de polvo negro y de adhesivos porque había que conservarlos como documento histórico y dan muestras de cómo funcionaba el taller». Los documentos, en varios formatos y en distintas clases de papel, incluidos dibujos en sobres, tuvieron que  estirarse mediante «un proceso de peso y humedad controlados» porque se encontraban muy arrugados y  «hubo que pegar las grietas». Incluso algunos tuvieron un tratamiento especial debido a que se realizaron en grafito para evitar su deterioro.
La Fundación Soliss da por concluida la restauración tras almacenar los documentos en un mueble  cajonera dentro de unas cajas hechas a mano para protegerlos y garantizar una conservación duradera y colgar tres o cuatro bocetos enmarcados en las paredes de la fundación. Además, en breve se colgarán en la web gracias a un trabajo de digitalización que posibilitará ver los dibujos antes y después de la restauración, conocer las medidas y otros apuntes relacionados con las obras en sí. Si bien, todavía no se ha logrado identificar todos ellos aunque se continuará con esta labor para intentar ubicar los dibujos con las obras reales.