Alficén, contra el bus y el tren turístico

J Monroy
-
Alficén, contra el bus y el tren turístico - Foto: David Pérez

La asociación de guías denuncia que ambas UTE, que sólo pueden ofrecer visitas panorámicas, están vendiendo paquetes turísticos que entran en el Casco y a un precio muy superior al contemplado en la contrata


Una nueva polémica se une en el mundo del turismo de Toledo a los free tour, apartamentos turísticos, empresas denunciadas por transporte ilegal de viajeros o atentados contra el patrimonio. Porque la Asociación de Guías Alficén se está planteando diversos recursos legales contra lo que entiende como el intrusismo y la posición privilegiada que tienen las concesiones municipales del trenecito y el autobús turístico, que venden visitas guiadas en la ciudad; todo ello, tras año y medio denunciando la situación en el Ayuntamiento, sin éxito alguno. Según apunta esta agrupación, las empresas están vendiendo paquetes turísticos que no sólo ofrecen las panorámicas, para las que tienen permiso, sino unas visitas turísticas guiadas por la ciudad, «que entendemos que es una competencia desleal y brutal hacia los guías de turismo, que no podemos contar, en ningún caso, con las infraestructuras que ellos tienen a través de estas licitaciones, ellos traen al turismo, venden el paquete completo, y el beneficio es inmenso».
Explica la presidente de Alficén, Ana Ruiz, que los contratos de adjudicación de trenecito y autobús turístico no permiten a las UTE beneficiarias realizar recorridos turísticos guiados, sino que sólo tienen licitación para hacer la panorámica exterior. Sin embargo, denuncia, ambas adjudicaciones están «vulnerando» lo firmado desde hace tiempo. El problema, mantiene Ruiz, es que ambas están ofertando paquetes completos que no sólo se meten en el interior del Casco, sino que, además, son a un precio muy superior al que viene recogido en la contrata. Finalmente, la portavoz de los guías explica que no es lo mismo una empresa de transporte no es lo mismo que una agencia de viajes, que sí podría vender visitas guiadas. Se tienen que dedicar tan sólo al transporte, según sus respectivos permisos. «Pero no pueden expandir ese negocio».
Lo que hacen estas UTE es, apunta Ruiz, hacer el recorrido panorámico a los turistas, y después les meten un recorrido con guía en el interior del Casco. Además, apunta, muchas veces los turistas ya vienen con el paquete comprado a través de diversas plataformas. Alficén ha detectado casos de un paquete para dos personas con recorrido panorámico y vista a la Catedral, por sesenta euros.
En otras ciudades, explica Ruiz, estas empresas se tienen que ceñir a su competencia de visitas panorámicas. Pero como en Toledo no está siendo así, dada su posición privilegiada, se están convirtiendo en «una competencia terrible, que arrasa con todo».
Curso de acción. Ante esta circunstancia, Alficén lleva año y medio hablando con el Ayuntamiento en busca de una solución. Pero, hasta ahora, sus reuniones han sido totalmente infructuosas. La Asociación de guías, explica su presidente, se conformaría con algún documento que justifique que estas actividades son legales, aunque el contrato diga lo contrario. Entonces tendría que acatarlo. Pero, hasta ahora, el Consistorio «toma el tema como algo baladí» y no ha aportado documentación alguna en las reuniones. Era, según la última explicación, «un derecho natural que tenía, no un derecho legal, en el autobús pueden vender lo que quieran, pipas, habitaciones de hotel o visitas guiadas».
Ante la falta de respuesta municipal, la Asociación va a agotar todas las vías administrativas, antes de una posible denuncia ante los tribunales. Sobre la mesa está la posibilidad de acudir a Consumo o al Defensor del Pueblo. De esta forma, por lo menos, el Ayuntamiento tendría que aportar documentación, algo que no ha hecho hasta el momento, que podría ser una prueba en los tribunales.
Precisamente, la falta de respuesta por escrito del Ayuntamiento sirve a Alficén como espaldarazo a su teoría de que algo está mal. «Si tú estás convencido de que estás haciendo lo correcto, lo solventas con algún tipo de documento. Pero sospechamos que hay intereses porque no nos dan ningún tipo de respuesta escrita o solución», apunta Ruiz.
De no alcanzarse esta solución, mucho se teme Alficén que se van a monopolizar las visitas a Toledo y dentro de unos años, todos los guías «tendremos que pasar por el aro de esas visitas». Serán estas empresas entonces las que marquen, por ejemplo, criterios de precios y calidad. De momento, para los guías, como autónomos, el daño que están recibiendo «es tremendo», dado que no trabajan en igualdad de condiciones.