El Soliss Talavera se desangra

La Tribuna
-

Los cerámicos no tuvieron reacción en el derbi regional ante un Manzanares que pasó por encima (0-5)

El Soliss Talavera se desangra

Sí, fue un mal partido; sí, la afición puede estar totalmente decepcionada con lo que vio sí, el equipo está tocado, muy tocado. El cuchillo entró profundo esta vez, el Soliss Fútbol Sala Talavera se desangra y tras esta jornada va camino de la UVI con las constantes vitales muy débiles.
Había mucha ilusión depositada en este derbi. Cierto es que el rival, Manzanares Fútbol Sala, se antojaba como muy duro, pues nadie les ha regalado ese cuarto puesto que ostentaban a su llegada a esta semana 27 del campeonato. Pero también es verdad que el equipo de Raúl Aceña venía de una buena semana de entrenamientos, hizo un gran partido frente al líder Pescados Rubén Buela (pese a caer por 5-4) y jugaba en el Primero de Mayo.
Pero lo que parecía una mejoría no se tradujo en las mejores sensaciones una vez puesto el balón en juego. La ansiedad, maldita ansiedad, carcomió por dentro a un equipo que cuando ve la menor de las dificultades se viene abajo y estas comenzaron a llegar a partir del minuto diez en las que un talaverano, Armando, enviaba a la red un paso de Manu Diz desde la banda.

El Soliss Talavera se desangra
El Soliss Talavera se desangra - Foto:
Fallo de Talavera en la marca y primer hachazo de un conjunto manzanareño que tuvo en las botas de otro talaverano, Nacho Gil, el 0-2 con un disparo que se estrellaba en el travesaño. Intentaba responder el equipo local con veteranía al poder. Justo Cáceres y Sergio combinaban para que este último mandara la bola por encima del larguero. El propio capitán talaverano volvía a aparecer para obligar a Pepote a poner la cara para salvar el remate.
Y el encuentro se fue al descanso tras una primera parte que, en líneas generales, había sido igualada, pero donde el mayor oficio de los visitantes y su dominio también de ese ‘otro’ fútbol sala, les permitía irse con ventaja en el marcador con veinte minutos por delante en los que la parroquia local esperaba que su equipo remontase.
Pero ni remontó, ni ilusionó, ni creyó y la verdad es que hay que reconocer que a este equipo la suerte le tiene dada la espalda por completo desde hace unas cuantas semanas. De lo que pudo ser el 1-1 con un remate de Kiki hacia su portería que salía rozando el poste se pasó al 0-2 con un centro de Nacho Gil interceptado por Jesús Jiménez y que superaba a Rafa Luque.
Y el Soliss FS Talavera que tras este tanto caía en depresión porque poco después, tras marrar Marcos Otero una clara, veía cómo Pepe hacía el 0-3 con un remate libre de marca en la frontal que, tras tocar en Chino, despistaba nuevamente al meta cordobés y el tercero subía al marcador.
Intentó Raúl Aceña aplicar un parche de adrenalina a sus jugadores con la acción de portero-jugador, pero el corazón no daba para mucho más y mucho menos la cabeza. Corría el minuto 28 cuando Pepe remataba desde un costado, Rafa Luque que no blocaba todo lo bien que se podía esperar y la bola que se introducía en el fondo de las mallas por cuarta vez en el partido. Y un minuto más tarde el golpe de gracia, robo en tres cuartos y Manu Diz que disparaba libre de marca para el 0-5.
quedaba tiempo. Once minutos todavía para un cuerpo sin vida que por mucho que se empeñó en revertir la situación acabó siempre en el mismo callejón sin salida, maldiciendo su suerte y firmando una derrota dolorosa por 0-5 que hace agotar su crédito con los rivales directos en la lucha por la permanencia. De hecho ahora mismo sólo un punto les separa del abismo del descenso de categoría cuando quedan nueve en juego.
Que el paciente se salve de esta, dependerá de evolución clínica. Necesita cuidados intensivos, mucho mimo y responder a un tratamiento administrado en tres sesiones, la primera de ellas dentro de una semana en el Cerro del Telégrafo de Rivas Vaciamadrid donde les espera un Rivas Futsal que tampoco será una perita en dulce por muy encaminada, por no decir ya hecha, la permanencia un curso más en la categoría.