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Agencias-SPC
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Virus + desconfianza = miedo viralizado es la ecuación que aplican los expertos para describir la situación de pánico que se está extendiendo a causa del Covid-19. Un terror que, avisan, se genera y desaparece con la misma rapidez

Los especialistas resaltan que, a medida que disminuyan los contagios, la población irá perdiendo sus recelos. - Foto: DYLAN MARTINEZ

Las autoridades sanitarias desaconsejan el uso de mascarillas, pero es uno de los productos que antes se agotaron en las farmacias; no recomiendan hacer acopio de productos y garantizan el suministro y la distribución, pero los ciudadanos se lanzaron a hacer compras masivas, sobre todo en las zonas más azotadas por el Covid-19. Virus + desconfianza = miedo viralizado; así es como describe José Ramón Ubieto la situación de terror generalizado que se está extendiendo a causa del coronavirus, aunque es taxativo: «el pánico se genera y desaparece con la misma rapidez».
Ubieto, profesor de Psicología y Ciencias de la Educación en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y especialista en el análisis del comportamiento, analiza cómo y por qué se están desencadenando las emociones colectivas y si están justificadas determinadas reacciones.
El sentimiento de miedo, según este experto, está instalado como un temor colectivo y pone de manifiesto una crisis generalizada de confianza, porque en su opinión los ciudadanos recelan de los organismos e instituciones más autorizadas, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), los políticos y los medios de comunicación.
A su juicio, todas las crisis son muy difíciles de gestionar, y las epidémicas aún más; «es necesario alertar, pero hay que evitar sembrar el pánico», e incide en la dificultad que entraña encontrar el límite entre una cosa y la otra.
«El origen está en el tratamiento que cada sociedad hace de la incertidumbre», manifiesta Ubieto, que observa que hace años esa incertidumbre se resolvía «a través de la providencia» pero ahora las personas han depositado toda su confianza en la ciencia y la tecnología.
De este modo, para este profesor de Psicología, son muchos los elementos que están confluyendo y desencadenando el sentimiento de miedo colectivo, y cita la falta de respuesta, «de momento», por parte de la ciencia, el exceso de información (se vuelcan demasiados datos que no están convenientemente procesados y analizados) y el «efecto imagen» (calles desiertas, mascarillas, comercios vacíos).
Y sobre todos ellos, este especialista en comportamientos cita el de la incertidumbre; «los primeros días parecía una simple variante de la gripe, pero apuntaba a algo más»; «los niños, que se suponía que no se contagiaban, sí lo hacen».
El conteo constante de casos «no añade ningún plus y contribuye al pánico», explica, insistiendo en la importancia de la transparencia, y en la necesidad de la información veraz y rigurosa, aunque considera «un error» proporcionar toda los datos «a cielo abierto. Y es que, a su juicio, la idea de que «la transparencia es un valor supremo» es un concepto «equivocado», y precisa que todas las cifras necesitan ser contrastadas, procesadas y analizadas por los expertos antes de ser volcadas para evitar errores y interpretaciones fallidas que también contribuyen al pánico.
Todos estos elementos (la incertidumbre ante el comportamiento del coronavirus, la desconfianza, el exceso de información y las imágenes) justifican el miedo colectivo que se ha instalado en la sociedad, Sin embargo, Ubieto resalta que el temor «se genera y desaparece con la misma rapidez».
Cuando la tasa de contagio se reduzca, la sociedad «percibirá que la situación empieza a estar controlada» y la sensación de miedo desaparecerá, y mientras eso llega el profesor insiste en la relevancia de extremar el cuidado del lenguaje y de las palabras para no contribuir a extender el pánico.
José Ramón Ubieto ha explicado que se pueden hacer muchas cosas para «aminorar» y gestionar el miedo colectivo, pero controlarlo «es muy complicado; casi imposible», y ha advertido además sobre la prevalencia de las redes sociales y la cantidad de falsedades, bulos o conspiraciones que circulan por ellas y se hacen también virales. 


Diez días claves

El número de casos de infectados por Covid-19 en España seguirá creciendo durante unos siete o 10 días, a partir de los cuales la velocidad de contagio empezará a decrecer progresivamente hasta que, a finales de mayo, es previsible que la situación ya esté controlada. Así lo explica el investigador del Grupo de Biología Computacional y Sistemas Complejos de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) Daniel López, que mantiene que la epidemia «se puede detener».
El profesor de Biofísica de la UPC afirma que el modelo matemático de Gompertz permite hacer estas predicciones a corto plazo, tras estudiar distintos indicadores que espera ampliar con datos diarios para hacer unas previsiones de evolución a largo plazo.
La llamada curva de Gompertz, que toma el nombre de Benjamin Gompertz (1779-1865), sirve para prever cuál será el comportamiento de la epidemia en los próximos días y semanas, por lo que ante una situación nueva como la de este coronavirus, los modelos matemáticos son válidos para hacer pronósticos a corto plazo.
Por ello, este expertos asevera que «debemos tranquilizarnos» ante los nuevos contagios que irán apareciendo porque «el virus avanza tal y como los expertos esperaban, ni más, ni menos».