Mercadillos, ¡qué lugares!

Mario G. Gutiérrez
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Talavera celebra dos mercados ambulantes, miércoles y domingo, que ofrecen productos de lo más variado y en los que «hay lista de espera» para obtener un puesto

Mercadillos, ¡qué lugares!


Mercado sobre ruedas, mercado al aire libre, feria, rastrillo, bazar, feria libre, zoco, pulguero, plaza, tianguis e incluso mercado de antigüedades, en los casos en los que en ellos se comercia con ese tipo de objetos. Pero una palabra lo agrupa todo y con ella podemos definir a este versátil lugar donde poder adquirir artículos de lo más variado: mercadillo.
De todo. En el mercadillo se puede comprar casi de todo. Ahora mismo se puede encontrar desde tomates, sandías, lechugas hasta pantalones, camisetas, bañadores o bikinis, pasando por cacerolas, plantas o cinturones.
«Tomates a euro» grita uno de los vendedores, «melocotones de La Puebla», replica otro intentando captar la atención de los viandantes.
Es miércoles y es día de mercadillo en la ciudad. El mercadillo de Talavera es ya una institución. Más de 40 años han pasado desde que en 1978 la plaza Alférez Rojas acogiese por primera vez lo que podríamos decir que fue el prototipo del que hoy se conoce. En la década de los 80, el mercadillo se trasladó a Ronda el Cañillo hasta que a finales de esa década se ubicó en su actual emplazamiento.
En contraposición a este mercadillo que se celebra los miércoles hace poco más de un lustro comenzó a celebrarse otro los domingos. Este, se ubica a la entrada del barrio de Patrocinio, y cuenta con 35 puestos.
El tamaño medio de los puestos es de 6 metros cuadrados. El precio anual que fija la tasa municipal es de 386 euros, aunque en función de las necesidades algunos puestos adquieren el uso de algún módulo más.
Dos espacios dedicados a una misma función en días y lugares diferentes. Como diferentes son los pormenores de ambos, tal y como explica Roberto Gallegos, concejal de Promoción y Planificación de Talavera Ferial y responsable de los mercados.
«La verdad es que el mercadillo de los miércoles funciona sin ningún problema», afirma Gallego, «en el que se celebra los domingos sí que tenemos algún reporte policial referente al tema de las falsificaciones y por ello también estamos en coordinación con la concejalía de Seguridad».
Ambos mercados se encuentran al 100% de ocupación con 215 y los ya citados 35 respectivamente y por tanto hay una lista de espera para incorporarse a ambos. «Previa solicitud, la concejalía los va asignando en función de las bajas que hay cada año», relata Gallegos, un tema que en el del miércoles no contempla su ampliación, mientras que en el dominical sí.
«Estamos estudiando diferentes alternativas junto con los representantes de los vendedores», afirma el edil, aunque todo parece indicar que será un cambio de emplazamiento, la solución que se adopte para aumentar el cupo de vendedores, y atender así a las demandas de la lista de espera.
Será en octubre, cuando desde el Consistorio se proceda a la revisión del sistema de mercadillos y se adopte una determinación al respecto; mientras tanto, cada miércoles y domingo, entorno a las 9 de la mañana estos vendedores comenzarán la venta al público, aunque desde varias horas antes comienzan a montar sus puestos. 
Fruta, verdura y hortalizas en mayor medida y zumos, pollos asados o incluso plantas seguirán siendo los reclamos, porque un mercadillo «lo tiene todo, oiga».