Taller del Moro abrirá «para uso y disfrute del ciudadano» el próximo mes de mayo

C.M.
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Taller del Moro abrirá «para uso y disfrute del ciudadano» el próximo mes de mayo - Foto: David Pérez

Museo de sí mismo. El subdirector general de Obras apreció que «el edificio tiene la suficiente potencia, en su artesonado y yeserías, para expresarse por sí mismo».

Las labores de rehabilitación arquitectónica del Museo Taller del Moro (filial del Museo de Santa Cruz) «empezará de forma inmediata y se desarrollan a lo largo de los próximos cinco meses». El  delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha presentó unas obras, presupuestadas en la cantidad total de 374.308 euros -311.351 euros para la obra y 62.957 euros para servicios-, destinadas a «lograr la rehabilitación, adecuación y puesta en valor de este edificio para uso y disfrute de los ciudadanos». Jesús Labrador apuntó, por ello y por ser el lugar propiedad del Estado cedido a la Junta, el «compromiso firme y decidido  del Ministerio de Cultura por conservar el patrimonio de una ciudad que hay que cuidar constantemente para enriquecer su historia y dar pasos decididos para nuestro futuro».
Firmado por el arquitecto Jorge Ruiz Ampuero, el proyecto atiende la mejora del espacio exterior adecuando el acceso principal a la parcela y remodelando el espacio ajardinado; los muros y cerramientos perimetrales; y los aseos y la caseta de almacén e instalaciones. En este punto, indicó la «mejora de señalización e iluminación de una entrada que debe permitir el acceso de un vehículo y la posibilidad de introducir obras en un futuro».
Así, y puesto que se hace necesaria la correcta recepción de visitas, despacho de entradas, vigilancia y control, se ha planteado la construcción «de un pequeño edificio en el exterior,  a modo de quiosco, que no invada visualmente el edifico histórico ni complique la apertura portones de entrada».
Para ello se ha diseñado un pabellón adosado al muro, medianero con una cubierta plana, con los cerramientos de vidrio prácticamente en su totalidad «para permitir tener un control lo más amplio posible tanto de la zona de acceso a la parcela y al edificio, como a la parte de aseos posterior».
Sobre la urbanización exterior, se establece la sustitución de todos los pavimentos existentes «sin alterar prácticamente las rasantes naturales de la parcela», empleándose un pavimento rugoso en dos texturas de granito: losas y adoquinados. Tras analizar que el impacto de un sistema de rampas era muy agresivo con el entorno porque la diferencia es de 1,80 metros, para salvar el desnivel desde la zona de acceso a la parcela a la plataforma de acceso al edificio se ha optado por sistema de elevación mecánico. Todo, apreció, «para no excavar porque nos pararía o retrasaría mucho la obra».
En cuanto a la rehabilitación del edificio principal, contempla la terminación del suelo, mediante una lámina impermeabilizante, aislamiento térmico y pavimento de mármol blanco macael; la reparación del revestimiento de yeso de paredes, aplicándose un nuevo guarnecido y enlucido; y la restauración de la carpintería comprendiendo «la sustitución de elementos deteriorados y la restauración en taller de las partes que lo requieran».
Además, informó de «la restauración de techumbres y yesos» y de la habilitación de partidas «para la limpieza de yeserías, techumbres e integración de algún elemento que pudiera haberse desprendido». Sobre las yeserías se realizará un tratamiento fungicida con la pulverización con una disolución acuosa de oxicloruro de cobre. Recordó, en este punto el arquitecto, que estas labores ya fueron atendidas en la intervención realizada en 2007.
Otro capítulo a tener en cuenta es el referido a las instalaciones y sobre todo a la parte centrada en la iluminación. Aspecto «importante»  sustentado en «una iluminación general que contempla tanto el edificio, de forma indirecta en las paredes como proyectores dirigidos a posibles paneles y obras».
En este punto, y ya que el subdirector general de Obras indicó que el «el edificio tiene la suficiente potencia para expresarse por sí mismo», y por eso está llamado a «ser museo de sí mismo», sorprende que en este recorrido no se hayan integrado los restos arqueológicos descubiertos en su día.

 Daniel Gomez
- Foto: Daniel Gomez