«Un riesgo de incendio tan importante como el año pasado»

J. Monroy
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Jesús Fuentes advierte que con los calores, tras una primavera lluviosa, hay riesgo de nuevo incendio. Entiende que lo principal ahora es salvar el verano y seguir trabajando en la recuperación

«Un riesgo de incendio tan importante como el año pasado» - Foto: David Perez Redactor grafico La Tribuna

Cuando Jesús Fuentes, expresidente de la Junta de la Junta de Comunidades, volvía hace un año a su casa desde Madrid, ya vio una columna de humo al bajarse del tren. No le dio demasiada importancia, un incendio más. Poco a poco, al acercarse a su  hogar, en San Bernardo, fue inquitándose. Hasta que llegó a la rotonda de entrada a la urbanización y la Policía no le dio acceso. Allí estaban sus vecinos, muy preocupados por lo que se podrían encontrar al volver a sus hogares por el imponente incendio, que a la postre afectó sobre todo a las urbanizaciones de La Bastida y Montesión. Fuentes, además, se temió lo peor en términos medioambientales, como gran aficionado que era y es de pasear entre las encinas y monte bajo en general de todo el entorno, que a la postre fue el más afectado por las llamas.
Un año después, Fuentes sigue paseando por este inestimable entorno natural y se muestra muy preocupado por lo que pueda ocurrir este verano. Ha sido una primavera lluviosa, que ha llenado el monte de una broza que ya se ha secado. En consecuencia, Fuentes está convencido de que «hay un riesgo de incendio tan importante o más que el año pasado». Porque, sin duda, «ahora mismo cualquier cosita, por mínima que sea, convierte aquello en un infierno como el del año pasado», dado que con el calor y algo de viento, las llamas serían de nuevo incontrolables.
De ser así, ya sería un desastre total, sobre todo, para las encinas que se han ido regenerando un año después. El incedio de rastrojo terminaría de arrasarlas, explica Fuentes. Además, sería otro desastre incontrolable.
«Lo importante es cómo pasar este verano y después, una vez que se salve este verano, seguir haciendo trabajos para recuperar este terreno», apunta Fuentes. Sabe que ha habido estudios por parte de la Facultad de Medio Ambiente de la Universidad de Castilla-La Mancha, pero parece que, de momento, no hay ningún estudio serio de recuperación del desastre.
Desastre sin proporciones. Un año después, Fuentes cree que la ciudad todavía no se ha percatado del desastre medioambiental, más allá de las implicaciones personales y económicas, que fue aquel incendio.
Un desastre, insiste Fuentes, que no se ha medido todavía en su totalidad. Porque se trata de un bosque mediterráneo, de encinas y elementos asociados, que se han perdido y que tardarán en recuperarse «si no vuelve a pasar algo».
A su juicio, todavía la gente ni se ha dado cuenta de lo que ha perdido, ni del peligro potencial que hay. Hay poca conciencia medioambiental y apenas se ha recuperado la zona, más allá de tratar de retener la tierra durante las riadas para evitar la desertificación.