Kike Pérez, del Odelot al Metropolitano

La Tribuna
-

El mediocentro de Gálvez, que militó en la escuela toledana en las categorías Infantil y Cadete, debutó en Primera el sábado con el Real Valladolid frente al Atlético de Madrid

Kike Pérez, del Odelot al Metropolitano

El pasado sábado, la Primera División ganó a otro toledano más. Se llama Kike Pérez y fue uno de los tres canteranos que hizo debutar Sergio González en el Real Valladolid, junto a José Antonio Caro y Matheus Fernández, en el Metropolitano frente al Atlético de Madrid. Tuvo un cuarto de hora para demostrar su calidad en el medio campo.
Enrique Pérez Muñoz (14-2-1997) es de Gálvez y se formó en la cantera del Odelot Toletum. Llegó en 2010, con trece años y con cara de niño. Desde el club capitalino reconocen que no era nada tímido y que desde el principio se le vio con una personalidad muy definida. «Podría haber pasado por un chico de 15 ó 16 años, espigado, delgado, pero un atleta, pura fibra en sus músculos», recalcan.
Kike tenía muy buena pinta gracias a su exquisita pierna izquierda. Es más, fue un quebradero de cabeza para muchos de los chicos que se enfrentaron a él en aquella época. Su primera temporada en el Odelot acabó en tercer lugar como goleador de la Liga Regional Infantil, sin ser delantero, y fue uno de los principales artífices para que su equipo acabase subcampeón por detrás del poderoso Albacete Balompié.
Kike Pérez, del Odelot al MetropolitanoKike Pérez, del Odelot al MetropolitanoLa temporada siguiente, ya en el Cadete B, tuvo una actuación todavía más espectacular. Rompió todos los récords en cuanto a goles y asistencias. En el conjunto toledano ya sabían que contaban con un futbolista «grande y prometedor». Ya era seguido por varios clubes de Castilla-La Mancha y de Madrid.
Su explosión en el fútbol base llegó la temporada siguiente, jugando con el Cadete A en la Liga Regional Cadete, donde el Odelot Toletum quedó tercero, por detrás de Ciudad Talavera y del Albacete Balompié. Además, sí que comandó a los suyos para llegar a la victoria en la Copa Coca-Cola de Castilla-La Mancha, competición en la que anotó gol de falta magistral ante el Miguelturra en la final. En la Fase Nacional, el Villarreal apeó al Odelot Toletum, pero se recuerda como el éxito más grande de esta escuela en la categoría. El colofón merecido para Kike llegó con su convocatoria para la selección de Castilla-La Mancha que participó en el Campeonato de España Cadete.
Ya como juvenil, lo fichó el Rayo Vallecano. Jugó en el el filial franjirrojo antes de marcharse al CD Lugo, club que lo cedió al CDD Cerceda en Segunda B en la temporada 2017/18. En la siguiente pasó al Real Valladolid Promesas, donde ha permanecido hasta la fecha. El verano pasado, el equipo blanquivioleta ejerció la opción de compra que tenía y se quedó con el galveño en propiedad.