Las grandes desconocidas

SPC
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Las grandes desconocidas

Los ciudadanos comunitarios están llamados a votar este 2019 para elegir a sus representantes en la Eurocámara, una cita que casi el 80 por ciento de los españoles no sabe cuándo se celebra

Más allá de las municipales y autonómicas, y unas posibles generales en el país, los ciudadanos europeos tiene una cita con las urnas este 2019 para elegir a sus representantes en la Eurocámara. Unos comicios fundamentales para el futuro de la Unión porque, en pleno auge del euroescepticismo en el continente, serán un excelente medidor de la salud del vínculo entre sociedad e instituciones comunitarias.
España es una nación tradicionalmente europeísta. Sin embargo, y pese a los muchos esfuerzos de difusión y pedagogía dedicados por parte de la Administración, buena parte de los ciudadanos tiene un escaso interés por lo que sucede en Bruselas o Estrasburgo. El barómetro de diciembre del CIS aportó nuevos datos que corroboran esta distancia: la inmensa mayoría de los encuestados desconocen la fecha de las elecciones europeas.
En concreto, un 34 por ciento de los españoles admite que no sabe cuándo se celebrarán los comicios europeos, mientras que más del 25 por ciento es más atrevido pero no acierta en nada -ni día ni mes ni año- la fecha de los mismos, y un 20 por ciento solo es capaz de decir que tendrán lugar en 2019. Por otro lado, casi el 15 por ciento sabe que la cita es el próximo mes de mayo y solo un 5,5 por ciento conoce con exactitud la fecha: 26 de mayo de 2019.
Estas cifras contrastan con la buena nota que reciben las instituciones comunitarias, al menos si se compara con el grado de confianza del que gozan las españolas como el Congreso o el Gobierno. Aunque quizás sea porque se valora mejor lo que más se desconoce, los cierto es que un 47 por ciento suspende al Congreso y solo el 25,6 hace lo propio con el Parlamento Europeo, por citar un ejemplo.
De media, la UE y la Eurocámara aprueban con una nota de 5,3 y 5,1, respectivamente, mientras que el Congreso (4), el Gobierno (3,8) o los Ejecutivos autonómicos (4,3) no llegan al suficiente. Son datos que reflejan varias cosas: por un lado, el sentimiento europeísta de la sociedad pero, sobre todo, la creciente desconfianza en la política que viene reflejando el CIS.
Este hecho también se evidencia en el momento en que se pregunta si España debería tener más capacidad de influencia en Bruselas. Un abrumador 72 por ciento cree que habría que influir más, mientras que un 17,5 admite no tener la suficiente información para emitir una opinión.