El Campus de Talavera se queda sin servicio de cafetería

Mario G. Gutiérrez
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Las obras de adaptación de las instalaciones a la nueva oferta de grados provoca la eliminación temporal del servicio con el perjuicio que ello conlleva

El Campus de Talavera se queda sin servicio de cafetería

Las obras de ampliación y mejora del Campus de Talavera para su adecuación a la oferta de grados que a partir del próximo curso estará vigente, ha tenido como primer damnificado el servicio de cafetería.
Desde la asociación  Estudiantes En Movimiento (EEM), se muestran reacios a las propuestas ofrecidas para solventar este conflicto, pues las máquinas expendedoras, de café y snacks no dan solución válida a sus demandas.
Para el colectivo estudiantil, esta situación viene derivada de la contínua posposición de las obras necesarias para poder impartir los grados de Podología (implantado el curso pasado) e Ingeniería Informática, que comenzará el próximo septiembre.
Una de las principales quejas, es la demora en poder contar con el reemplazo de esta instalación, pues el tiempo que ellos estiman para la realización de las obras es de como mínimo 18 meses (dos cursos), además de lo cual, manifiestan que se encuentran «sin obtener información» sobre la construcción de la nueva cafetería. 
Por el contrario, Manuel Villasalero Díaz, Vicerrector de Economía y Planificación, en declaraciones a este medio, seguraba que las obras «no se demorarán más allá de un cuatrimestre», por lo que la nueva instalación estará disponible en enero de 2020.
Del mismo modo, Villasalero enfatiza que esta actuación no es una acción aislada, pues se engloba dentro de un plan muy ambicioso que conlleva una inversión de 1.8 millones de euros para la mejora del conjunto de la instalación univeritaria en la ciudad. 
Preguntado por la situación actual de la concesión(queda más de 1 año hasta que se produzca la próxima licitación), Villasalero ha afirmado que ha habido reuniones con la misma para exponer las posibles soluciones al conflicto, y que a día de hoy no se ha recibido ninguna respuesta en firme.
Según ha podido saber La Tribuna, las dos opciones que se barajan son las de resolver dicha concesión, con la correspondiente penalización que ello supondría para la Administración como concesionaria del sevicio o bien que se opte por mantener la concesión y durante el periodo que la cafetería permanezca inactiva, sea el arrendatario quien se encargue del mantenimiento de las máquinas expendedoras, pudiéndose estudiar el hecho de una compensación económica por la pérdida de beneficios al no existir servicio de cocina.
La nueva cafetería, contaría con un diseño adecuado a la actualidad, con un tercio más de mesas y una distribución diferente. En la actualidad cuenta con un número de plazas alrededor de las 120; casi un centenar en mesas y el resto en barra. 
 disconformidad. No parece que la solución que se plantean desde la dirección universitaria vaya a satisfacer al alumnado; pues con la extinción temporal del servicio de cafetería, sería imposible contar con la elaboración de comida en el momento así como con la confección de menús, que tal y como confirma Roberto Sierra, miembro de EEM, «es uno de los grandes alicientes de la cafetería».
Además, hay que tener en cuenta, que las dependencias de la cafetería sirven como lugar de interacción social entre estudiantes, profesorado, PDI y PAS, por lo que esto sería otro hándicap a solucionar.
Por todo ello, desde este colectivo se apremia a que se busquen lugares alternativos para la construcción de las nuevas aulas y evitar así la suspensión de este servicio hasta que la nueva cafetería se encuentre disponible. Así mismo, muestran su preocupación por los cuatro  trabajadores de la cafetería mientras que duren las obras.