El Bernabéu ya no es el jardín de Isco

Juan José Lahuerta (Efe)
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El malagueño cierra en el feudo blanco uno de sus peores años, en el que ni con la selección española ha logrado triunfar ni mostrar la magia que atesora

El Bernabéu ya no es el jardín de Isco - Foto: JAVIER LIZÓN

Después de una temporada prácticamente desaparecido en el Real Madrid, a Isco Alarcón le quedaba la bala talismán de la selección española para maquillar un año con más sombras que luces de un hombre cuyo futuro en el club blanco es incierto.

El España-Suecia de clasificación para la Eurocopa 2020 era un buen escaparate para Isco, acostumbrado a exhibirse en los partidos que juega la selección en Madrid. Nadie olvida sus actuaciones estelares ante Argentina en el Wanda Metropolitano y frente a Italia en el Bernabéu.

En el primero, un amistoso antes del Mundial de Rusia, España ganó 6-1 con un triplete de Isco, que dio continuidad a su gran momento con la selección en Madrid después de ganar 3-0 a Italia en el campo del conjunto blanco. Aquel partido, en septiembre de 2017, fue uno de los mejores de Isco con la selección. Firmó un doblete e iluminó a un equipo que con esa victoria dio un paso de gigante hacia el Mundial.

Casi dos años después, Isco volvía al Bernabéu, su casa en las últimas temporadas y el lugar en el que ha perdido la magia este curso. En el Real Madrid, su luz se apagó este año y los números delatan una clara falta de confianza en sus técnicos: sólo fue titular en 17 de los 36 partidos oficiales en los que participó.

Sin embargo, con España, todo es diferente. Luis Enrique y su cuerpo técnico confían ciegamente en Isco. El seleccionador español lo dejó claro cuando ofreció su primer lista de convocados y su actual sustituto temporal, Robert Moreno, mantiene el discurso de su jefe meses después.

"Veo a Isco como un jugador muy completo y como uno de los jugadores más decisivos de la selección española", aseguró Luis Enrique. "Si Isco no fuese español, habría que nacionalizarlo", dijo Robert Moreno en la víspera del choque ante Suecia.

Después de jugar a un nivel aceptable contra las Islas Feroe, se esperaba a Isco con ganas en el estadio Santiago Bernabéu. Allí fue donde se exhibió con España y allí quería alargar ese idilio con el campo de fútbol en el que apenas ha destacado este año.

Sin embargo, Isco no pudo. Lo intentó, pero parece que necesita tiempo para volver a recuperar las buenas sensaciones de antaño. El muro sueco fue demasiado grueso. España sufrió para derribarlo e Isco fue especialmente vigilado.

En muchísimas ocasiones, cada vez que tenía el balón, entre tres y cuatro jugadores acosaban al centrocampista del Real Madrid. De sus botas salió algún destello, pero nada comparable a la exhibición ante Italia. Incluso pudo marcar en un mano a mano ante Robin Olsen, pero mandó la pelota fuera.

Al final, los penaltis transformados por Sergio Ramos y por Álvaro Morata abrieron la puerta de la victoria a España, que busca la mejor versión de Isco para una Eurocopa que se acerca con los tres puntos que consiguió contra Suecia.

Tal vez, un cambio de aires para el jugador malagueño serían buenos. Curiosamente, Italia podría ser su próximo destino. El país al que tanto daño hizo con sus florituras, podría ser el principio del renacimiento del futbolista del Real Madrid. Y es que, el Bernabéu, ya no es el jardín de Isco.