Molina y Llorente se fueron, pero la división en Podemos no

J.A.J.
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Los antiguos partidarios del exsecretario regional, comandados por Gascón, apelan ahora a Pablo Iglesias como banderín de enganche. Helena Galán logra rearmar con su candidatura un sector separado de cualquier oficialismo

Galán en su anterior etapa de concejala de Toledo y Gascón cuando era director general de la Junta. - Foto: Yolanda Lancha

Podemos avanza hacia su reconstrucción en Castilla-La Mancha tras quedar fuera de la política regional no sólo al perder su representación en las Cortes regionales, sino por la dimisión en bloque de su anterior directiva autonómica, que dejó al partido descabezado durante meses hasta la designación de una gestora desde la dirección estatal del partido morado. Eso sí, esta reconstrucción sólo permite aventurar un cambio de caras en la formación, mientras continúa la división -o pluralidad, según se mire- entre las bases en dos sectores como los que en su día encabezaron el antiguo secretario autonómico, José García Molina, y el ya exdiputado regional por Guadalajara, David Llorente. La marcha de ambos deja ahora el liderazgo de cada facción en manos del exdirector general de Participación Ciudadana de la Junta, José Luis García Gascón, y la exconcejala de Toledo Helena Galán. Los dos han conseguido los avales suficientes para medirse en las primarias de las que saldrá la nueva dirección morada.
Tras la abrupta debacle que sufrió el partido morado en las elecciones autonómicas de mayo del año pasado, lo último que desearía cualquier candidatura es ser retratada como ‘oficialista’ o, peor aún, ‘molinista’. A esto se está empleando con ahínco García Gascón, puede que a sabiendas de que su trayectoria política permitiría colgarle estos sambenitos. Al detalle de que fue uno de los principales colaboradores de García Molina tanto en la Junta -donde hay que reconocerle el mérito de tramitar la Ley de Participación Ciudadana, aunque vio como el PSOE la congeló hasta la actual legislatura- como en la dirección de Podemos, se suman otros. Sus contrarios recuerdan que secundó la dimisión colectiva que encabezó el exsecretario regional, con las consecuencias a la larga que esto tuvo para el partido y su imagen.
Por ello, prácticamente lo primero que ha hecho García Gascón al optar al liderazgo de Podemos ha sido renegar de su antiguo jefe, buscando la virtud de la necesidad. Pero su decisión más importante viene del referente que ha buscado para sustituirle: Pablo Iglesias. García Gascón proclama en todo momento su lealtad al ya líder indiscutible de la formación morada, presentando su reciente reelección prácticamente sin oposición como un ejemplo de «unidad» que le gustaría trasladar a Castilla-La Mancha. Por ello, en público ha trasladado su deseo de integrar a Helena Galán y su corriente dentro de su proyecto, aunque esto no se ha dado.
El ‘maldito’ manifiesto de Toledo. Así, entre los errores del pasado que García Gascón endosa a Molina, y él promete enmendar, se encuentra «el desplante a Pablo Iglesias que tuvo lugar en la región en el momento más complicado para el secretario general». Así lo manifestó en una entrevista publicada recientemente por Europa Press. Gascón sólo podía referirse con estas palabras al denominado  ‘Manifiesto de Toledo’, el documento que salió de una reunión de secretarios regionales de Podemos promovida por Molina en Toledo en enero del año pasado. El encuentro se celebró en el contexto de la marcha aquel mes de Podemos de Íñigo Errejón y la dimisión del secretario regional de Podemos en Madrid, Ramón Espinar. Molina, amigo personal de Espinar, promovió un documento equidistante entre Iglesias y sus críticos, en lugar de ponerse sin ambages al lado del líder.
Las consecuencias fueron claras. Iglesias no participó en ningún mitin electoral de Podemos en Castilla-La Mancha ni en las elecciones generales de abril ni en las autonómicas posteriores, una muestra de su distanciamiento hacia la dirección regional. Hubo que esperar a la repetición electoral de noviembre, con Molina fuera de escena, para que retornara a un acto electoral en la región, que se celebró en Toledo.
Junto a la lealtad hacia Iglesias, Gascón defiende cambios en el futuro de Podemos si gana su candidatura, ‘Cuidando Podemos’. Así, se compromete a «respetar la autonomía municipalista, construir de abajo a arriba, potenciando mucho el trabajo desde los círculos, la militancia y el trabajo en el terreno local».
Galán, la alternativa sanitaria. Enfrente, se posiciona Helena Galán y su candidatura, ‘Todas somos Podemos’. En el pasado, alguien podía pensar que la discrepancia en el partido se nucleaba en torno a David Llorente y su partido de origen, Anticapitalistas. Pero la marcha del exdiputado y su formación fuera del partido morado no ha impedido que persista una facción que desconfía de García Gascón y su grupo, hasta el punto de haber constituido su propia candidatura.Para encabezarla, Galán ha rectificado su intención inicial de no optar a la Secretaría Autonómica de Podemos, tal y como manifestó el pasado mes de agosto.
Si el pasado de Gascón va unido al de la experiencia autonómica de Podemos, el de Galán está asociado a las candidaturas municipalistas de confluencia de  2015, que acabaron laminadas por el pacto Podemos-IU para las elecciones municipales del año pasado, con un peor resultado que cuatro años antes. Durante la pasada legislatura, Galán fue concejala de Transparencia y Participación ciudadana de Toledo tras el pacto de su lista, Ganemos, con el PSOE, entrando en Podemos en 2017. Fue muy crítica con el pacto Podemos-IU para las municipales de 2019, aunque optó  a entrar en aquella candidatura en unas primarias en las que fue derrotada por Pedro Labrado, quien ahora apoya a Gascón
Un detalle de su trayectoria vital que adquiere especial relevancia en este momento es su profesión de técnico de Enfermería en el toledano hospital Virgen de la Salud. Antes de su entrada en el Ayuntamiento toledano, Galán formó parte de plataformas reivindicativas de la sanidad pública como la Asamblea en Defensa de la Sanidad Pública de Toledo y la Marea Blanca de Castilla-La Mancha. Durante estos meses, ha sido una más entre los sanitarios públicos que han tenido que bregar contra el coronavirus, lo que desde luego es un punto de honor para cualquier biografía.
En su propuesta para las elecciones internas, Galán manifestó recientemente a Europa Press su intención de tener «contenta» a la militancia como punto de partida para recuperar el peso del partido morado en la región. Así, defiende un modelo de «independencia de los círculos» ya que asegura que no hay «nada mejor que ellos para conocer a su militancia y a las personas de su municipio». Así mismo, apuesta por desarrollar círculos comarcales con el objeto de que la ciudadanía de cualquier área de la región vea que Podemos «está ahí siempre».
Una carrera que acaba el día 19. Con Galán confiada en tener avales suficientes para poder llegar al final de la carrera, y con Gascón mostrando músculo en su candidatura con la reciente celebración de ‘caucus’ provinciales, lo esperable es que ambos contendientes y sus listas pasen el proceso de validación para participar en las primarias. A partir de ahí, la gestora del partido ha previsto un debate entre ambos candidatos para el próximo miércoles día 10 de junio, que se efectuará por vía telemática teniendo en cuenta la actual situación sanitaria.
Otra novedad introducida por la gestora en estos comicios internos es la posibilidad que tienen los inscritos de enviar preguntas a las candidaturas para conocer su posición en temas de su interés. Se han previsto dos periodos para esto, uno que acaba el martes 9, antes del debate, y otro que irá después del duelo dialéctico, del 10 al 12.
El periodo oficial de campaña electoral para las primarias arranca el martes 9, mientras las votaciones de los inscritos por vía telemática se efectuarán desde el viernes día 12 al miércoles día 17. El calendario culmina el viernes 19, con la publicación de los resultados. En ese momento se sabrá quien será el secretario o la secretaria autonómica de Podemos Castilla-La Mancha.