Bracea impulsa en acciones de preservación patrimonial

Redacción
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La asociación Bracea ya ha entregado a la parroquia tres libros restaurados y ha iniciado los trabajos en un cuarto volumen.

La asociación, que este mes de enero cumple dos años, cuenta ya con 350 socios y entre otras labores está restaurando libros parroquiales en los que se encuentra «parte de la historia del municipio»

De las ruinas de un castillo, el de Guadalerzas en Los Yébenes, brotó, ahora hace dos años, un colectivo preocupado por la conservación, conocimiento y puesta en valor del patrimonio cultural del municipio monteño y su comarca. Su nombre es Asociación Bracea, que inició su andadura con unos discretos 50 integrantes y que a fecha de hoy ya suma 350 socios.

Su presidente, Santiago Miraflores, explicaba que nuestro «leiv motiv era el castillo de Guadalerzas, que está en ListaRoja de Patrimonio, pero aunque este era nuestro nexo de unión hay muchos proyectos paralelos que nos ocupan y preocupan teniendo en cuenta que el del castillo es un proyecto muy grande» y costoso en tiempo y dinero.

En lo que respecta a este proyecto, explica Miraflores que la fortaleza está en una propiedad privada y que tras varios contactos con ellos «en principio se muestra muy predispuesta a que se lleve a cabo su restauración». Ahora bien, aclara Miralfores, han de encontrar la ‘fórmula mágica’ legal para que esta intervención acabe con un inmueble de carácter público. Porque, subraya el presidente de Bracea, cualquier actuación e inversión que se consiga realizar debe ir acompañada de un plan viable de autogestión y esto se consigue dándolo una funcionalidad turística que genere empleo y riqueza aprovechando el crecimiento del turismo de interior.

Así pues, y conscientes de que este proyecto les va a ocupar muchos años, en estos momentos se están realizando labores de recuperación de documentos de la parte arquitectónica tanto en archivos provinciales como nacionales; se está trabajando en la parte legal, y en cuanto al aspecto arqueológico, avanza Miraflores, se están realizando tomas fotométricas con drones para ver capas y constatar las zonas más deterioradas, las más recuperables,... «Todo para hacer un informe completo que nos va a llevar este año y parte de 2020».

Y mientras este proyecto va pasito a pasito, en Bracea no han dejado de actuar en defensa del patrimonio y la cultura local. Con acciones más modestas, pero directamente vinculadas con el día a día del municipio y la comarca, como exposiciones de artistas y pintores locales, taller de manualidades o de poesía, rutas culturales o la creación de un taller de teatro. Y con otras de mayor calado como la restauración y recuperación de los libros del Archivo Histórico Parroquial de Santa María La Real de Los Yébenes en la que actualmente están embarcados.

Se trata, recuerda el presidente de Bracea, de una acción que iniciaron el año pasado y por la que, de momento, ya han logrado restaurar 3 libros parroquiales y están en fase de un cuarto tomo, además de tener otros diez pendientes.

Aprecia Miraflores la importancia de estos documentos como parte del conocimiento de la historia de la localidad puesto que los archivos parroquiales, sobre todo en épocas donde el registro civil no ha existido, la labor registradora de los actos sacramentales efectuados en las parroquias ha provocado que estas instituciones sean importantes centros conservadores de la memoria de una población.

Estos libros guardan toda la información desde el año 1534 relativa a nacimientos, bodas, entierros, que permitían y permiten a lo largo de los siglos ser consultados para hacer genealogías, reparto de herencias, investigación de hijos ilegítimos, datos de testamentos y un largo etcétera, señala el presidente de Bracea. Para ello, además de aportaciones privadas, desde la asociación se inició una campaña de donaciones.

También han sido los integrantes de esta asociación, entre los que se pueden encontrar profesionales de diferentes campos, los artífices del Sendero Risco de Los Yébenes que Diputación ha incluido en su red de senderos. «Nosotros elaboramos este recorrido y se lo cedimos al Ayuntamiento, porque tenía que ser iniciativa municipal, y recibió la mejor puntuación», dice satisfecho Santiago Miraflores.

El presidente de Bracea que afirma que en materia de patrimonio y cultura «lo más difícil es recabar fondos para poder ejecutar las actuaciones», también aprecia, hasta ahora, la colaboración que vienen recibiendo de todas las ‘puertas’ a las que han ido tocando.

Porque desde Bracea, y en estos dos años de existencia, han impulsado otros muchos proyectos como la restauración del reloj de la Iglesia de Santa María así como su órgano parroquial o la elaboración de un proyecto para crear un Eco-Museo en un edificio municipal así como acciones que pretender relanzar la crestería molinera de Los Yébenes.

 

Nueva vida al reloj y al órgano barroco de la iglesia parroquial de Santa María

«Uno de los principales objetivos de la asociación es la restauración de bienes patrimoniales dañados o que corren riesgo de desaparecer». Pues bien, Bracea ha intervenido desde este objetivo en dos bienes de la iglesia parroquial de Santa María -además de en la restauración de los libros parroquiales-. Así, los integrantes de este grupo defensor del patrimonio y la cultura están en fase de recuperar el reloj de la torre de esta iglesia, instalado en 1862, un estupendo exponente de la relojería del XIX. «Estuvo funcionando hasta el año 1989 y desde entonces está abandonado», lamenta Santiago Miraflores que ensalza la belleza de la maquinaria «muy similar a la del reloj de la Puerta del Sol de Madrid».

Con esta acción, que iniciaron a finales de noviembre del año pasado cuando desmontaron el reloj -después del correspondiente proyecto que valora en casi 7.500 euros la intervención- para llevarlo a un maestro relojero de Madrid que será el encargado del renacer de este elemento, no solo buscan la reparación y puesta en funcionamiento de la maquinaria, sino del conjunto que conforma el reloj, incluyendo esferas, carraca, etc.

Eso sí, el reloj no podrá volver a su sitio original «queremos que se pueda visitar y disfrutar» -la pieza estará expuesta con toda la información necesaria propia (autoría, funcionamiento, etc.) y del contexto en el que estaba ubicada, todo dentro de un discurso expositivo perfectamente integrado y cohesionado- porque, adelanta Miraflores, la torre en la que estaba colocado es un lugar de muy difícil acceso y «este tipo de relojes necesitan un mantenimiento constante para evitar que vuelva a estropearse».

órgano. Y si este reloj tiene un valor patrimonial destacado, no menos lo es el del órgano de la parroquia para cuya restauración tienen en marcha una campaña de mecenazgo que están terminando con el objetivo de que a mediados de año el maestro organero pueda empezar la labor de restauración.

«La sonoridad que tenía era espectacular por la información que hemos ido recopilando», subraya Santiago Miraflores que detalla que del órgano destruído solo quedaba la parte de la caja barroca de madera.

Bracea realizó el año pasado un detallado -dentro de la escasez de documentación hallada- estudio histórico del órgano y una propuesta de rehabilitación y restauración con el objetivo de que tras su puesta en marcha «pueda ser incluido en la Red de Órganos de Castilla-La Mancha». «Es uno de los más bonitos de la región tanto por su antigüedad -1727- como por su sonoridad y desde la Guerra Civil estaba silenciado. Es una verdadera joya histórica», insiste Miraflores.

 

Un Museo Arqueológico y Centro de Interpretación e Investigación en un edificio de la calle Juan Barba

El colectivo Bracea no solo ha puesto su mirada en la recuperación de patrimonio eclesiástico también en edificios civiles de la localidad que como el de la calle Juan Barba, «una casa señorial propiedad municipal que está prácticamente sin uso», ha sido la base para la elaboración de un proyecto completo con el objetivo de crear en este inmueble un Museo Arqueológico y Centro de Interpretación e Investigación. «Es un proyecto muy importante y completo», subraya el presidente de la asociación, Santiago Miraflores, que se ha realizado con arquitectos, arqueólogos e historiadores pertenecientes a la asociación. «Han participado todos ellos de forma desinteresada y los costes de viajes y otros gastos necesarios para la recopilación de información, dosieres y otros documentos han corrido a cargo de la asociación», puntualiza Miraflores.

De este modo, y después de más de un año de trabajos, Bracea cuenta con un detallado proyecto para convertir a este edificio (que en otro tiempo albergó las instalaciones del Colegio Público San José de Calasanz) en otro referente cultural de Los Yébenes. En él se creará una zona museística, arqueológica y de exposiciones itinerantes además de un área dedicada a la investigación, detalla Miraflores.

Según exponen en la memoria del proyecto, el objetivo es ofrecer un referente para la transmisión de la cultura y promover el turismo. El museo servirá de centro de recepción de turistas «en el que se podrá mostrar a los visitantes todo lo que Los Yébenes y su tierra pueden ofrecer, ya sea monumentos, parajes naturales, gastronomía u oficios artesanales».

Además, servirá para dinamizar y concienciar a la sociedad sobre la importancia de conservar y proteger el patrimonio.

El proyecto ya está elaborado, ahora falta hacerlo realidad para lo que se necesita la colaboración económica institucional.

El reloj de la torre de la iglesia ha sufrido el paso del tiempo, la corrosión animal y el estado de parada continua.
El reloj de la torre de la iglesia ha sufrido el paso del tiempo, la corrosión animal y el estado de parada continua.