Los hosteleros piden seguir apostando por el turismo

I.G.Villota
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Los hosteleros piden seguir apostando por el turismo - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

La Asociación de Hostelería celebra un «año bueno» para el turismo por las pernoctaciones y la «oferta cultural atractiva». Insiste en regular apartamentos turísticos para no despoblar el Casco

Satisfacción. Es la que tienen en la Asociación Provincial de Hostelería y Turismo de Toledo respecto al comportamiento del turismo en la ciudad durante 2018. Tras dos ejercicios batiendo récord de pernoctaciones y visitantes, este año ha tenido un comportamiento más inestable, atendiendo a las estadísticas, pero el sector está contento. El presidente del colectivo, Tomás Palencia, apunta que ha sido «un buen año» con picos turísticos «muy importantes» pero también con mayor equilibrio respecto a ejercicios anteriores, es decir, con un comportamiento menos estacional. Además, pide que las administraciones, especialmente la local, «sigan apostando por el evidente motor de Toledo».
En cualquier caso, Palencia destacó que el verano sigue siendo menos potente para el sector hostelero en Toledo, dado que sigue teniendo mucho peso el turismo de sol y playa, pero indicó que ahora vivimos un cuarto trimestre del año que es «el mejor» dado que hay movimiento tanto de los toledanos como de los visitantes.
La Navidad, desde el Puente de la Constitución, se ha convertido «en un revulsivo más», junto a fechas clave como la Semana Santa o el Corpus. «Estamos contentos en general», indicó.
El presidente de los hosteleros se mostró «satisfecho» dado que la ciudad tiene «una oferta cultural atractiva». «El septiembre cultural, las actividades de cine...», apuntó, añadiendo que «damos excusas para que el turista nos visite y los resultados están ahí».
El colectivo reconoce que es el Casco histórico el que se beneficia principalmente del turismo, aunque destaca que el sector «está funcionando bien» en el conjunto de la ciudad.
Los hosteleros muestran su preocupación por la proliferación de los apartamentos turísticos en la zona histórica e insisten en la necesaria regulación y control para evitar despoblar el Casco, patrimonio de la humanidad pero también un barrio donde residen más de 10.000 personas. «Todos queremos un Casco vivo y habitable», apuntó Palencia.