Las piscinas podrían abrir la última semana de junio

A.D.M.
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Habrá aforo reducido, un circuito de entradas y salidas y se tendrá que abonar el acceso con tarjeta. «Pero los usuarios pueden estar tranquilos», dice el concejal de Deportes, Pablo García

Las piscinas podrían abrir la última semana de junio - Foto: ï»Yolanda Redondo

El Ayuntamiento estima como fecha probable para la apertura de las piscinas municipales la última semana de junio o la primera de julio, una vez que Toledo haya podido alcanzar la Fase 2 de la desescalada contra la epidemia de coronavirus. Se trata de una decisión provisional -explica el concejal de Deportes, Pablo García-, a la espera de que llegue una autorización definitiva por parte del Estado.
Mientras tanto, el Ayuntamiento ha preparado su propio protocolo para la apertura de estos espacios con una serie de consideraciones básicas, entre ellas el aforo. Las posibilidades son tres: la apertura normal, como el año pasado -«que, por razones obvias, queda descartada»-, abrir al 50% o bien al 75%. «El Ministerio de Sanidad será quien tenga la última palabra, aunque nuestra intención es anticiparnos».
Se han establecido unos circuitos de entrada y salida con el fin de que los usuarios se crucen lo menos posible. «También vamos a delimitar el aforo por cuadrículas -aunque este sistema aún no es definitivo- para mantener una distancia de seguridad de dos metros y medio, tanto en la zona de playa como en el vaso».
Se habrá de asegurar el cumplimiento de las normas, incluido el acceso a los chiringuitos instalados en el interior de las piscinas (los cuales asumirán las medidas por las que se rigen las terrazas), en cuyas barras «no todo el mundo se podrá concentrar al mismo tiempo». Este control habrá de comenzar en la entrada de las piscinas para regular el aforo. Los empleados municipales encargados de este cometido tendrán que ir equipados con las medidas de protección necesarias: mascarillas, guantes y mamparas de protección. El acceso a las instalaciones tendrá que cobrarse mediante tarjeta de crédito.
En su momento hubo dudas sobre qué hacer con los vestuarios. Las taquillas para objetos personales tendrán que permanecer cerradas, pero el Ministerio de Sanidad autoriza a abrir los espacios para cambiarse de ropa, aunque con constante ventilación. «Tendremos que revisar caso por caso, ya que esto probablemente no sea posible en todas las piscinas», según el concejal de Deportes. Los aseos también permanecerán abiertos, en constante proceso de limpieza.
A la espera de que llegue la autorización del Ministerio -«tendrá que ser forzosamente en Fase 2; no sabemos cuánto tiempo habrá que esperar después, pero si nos permiten abrir a mediados de junio, por nosotros estupendo, ya que estaremos preparados»-, el Ayuntamiento ultima las tareas de mantenimiento habituales: arreglo de grietas, lechadas de cal y césped en buenas condiciones. «La reparación de desperfectos normal cada año: eso no depende del coronavirus». También se ha consultado a los servicios químicos del Ayuntamiento, «para asegurarnos de emplear la cantidad precisa de cloro: efectiva para desinfectar pero compatible con la salud». Según Pablo García, «si la ducha de los usuarios antes de meterse al agua era necesaria, ahora deberá ser obligatoria».
El concejal de Deportes, para finalizar, recalca que los toledanos pueden acudir «sin ningún temor» a las piscinas municipales, pues «podrán bañarse en óptimas condiciones». Muchas personas han expresado al Ayuntamiento su temor de que no puedan abrir -«imaginémonos a una familia de cinco miembros en un piso de menos de ochenta metros cuadrados, en pleno agosto, a 42 grados...»- y el edil pretende tranquilizarlas. «Ahora bien, también apelamos al civismo de la gente, que tendrá que cumplir las normas y mantener la distancia, no vayamos a encontrarnos veinte o treinta personas concentradas en la misma esquina».