La iglesia San Juan de Ávila inicia la redacción de proyecto

Lola Morán
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Una vez esté terminado, y con la inversión ya aprobada por parte del Arzobispado, se solicitará la autorización del Ayuntamiento antes de adjudicar los trabajos e iniciar las obras

La iglesia San Juan de Ávila inicia la redacción de proyecto

El proyecto para la construcción de la nueva iglesia parroquial de San Juan de Ávila afronta en estos momentos la fase de redacción del proyecto de ejecución, que marcará unas obras que contarán con el respaldo económico del Arzobispado de Toledo. Así, como ya informó este diario, desde la Archidiócesis de Toledo han anunciado la intención de poner en marcha un plan de inversiones de 11,3 millones de euros con el que financiará, entre otros, la construcción de la parroquia de San Juan de Ávila en Talavera y otra más en Ontígola.
El vicario episcopal de Talavera, Felipe García Díaz-Guerra, ratificó a este diario que esta previsión cuenta ya con la aprobación del Consejo de Asuntos Económicos, órgano competente bajo la presidencia del Arzobispo para la planificación económica de la diócesis, y entre las inversiones figura la construcción de la nueva parroquia de San Juan de Ávila en Talavera, así como la de un templo nuevo en la localidad de Ontígola.
En el caso del proyecto de Talavera, el vicario episcopal confirmó que el Arzobispado ya ha realizado una asignación de la inversión prevista, si bien está aún pendiente de la finalización del proyecto de ejecución para su aprobación por parte del Ayuntamiento talaverano y a partir de ahí proceder a licitar la ejecución de las obras.
El presupuesto total para esta actuación superará los 2 millones de euros. García explicó que el proyecto se financiará «con el aval del Arzobispado, la aportación de parte de la devolución al banco por parte de Arzobispado, y también con la colaboración de los fieles de la parroquia». Aproximadamente, el Arzobispado aportará un 70% del importe global, y el resto lo sufragará la parroquia a través de esa colaboración de los feligreses, como viene siendo habitual en este tipo de inversiones.
De hecho, desde la parroquia ya se han celebrado una serie de actividades y se prevé organizar otras tantas con el fin de recabar fondos para poder afrontar la construcción del nuevo templo que sustituirá a la conocida como ‘iglesia redonda’ tras su derrumbe el 10 de octubre de 2016. Asimismo, hay feligreses que colaboran mediante aportaciones periódicas para apoyar esta iniciativa. «Tiene la ventaja además de que el templo se sienta más propio», manifestó el vicario, «porque no es que nos hagan una iglesia, sino que nosotros hemos construido nuestra parroquia».
García no se aventuró a dar plazos, ya que aún no está terminado el proyecto de ejecución y después ha de contar con la autorización del Ayuntamiento además de adjudicarse para poder iniciar las obras. Sin embargo, el vicario se mostró convencido de que en la primera etapa del año 2020 «se puedan hacer todos estos pasos» para, en cuanto sea posible, iniciar los trabajos. De hecho, indicó que el Arzobispado ya dispone de un listado de empresas con la cualificación técnica requerida para seleccionar a la adjudicataria.
García quiso subrayar que, teniendo garantizada la financiación por parte del Arzobispado, «una vez que se empiece, se termina». «No vamos a empezar una obra de esta envergadura mientras no tengamos garantizada la financiación y ya están las bases para poder hacerla», recalcó.
Al respecto, reiteró que el inicio de las obras en una actuación de esta envergadura depende de factores como la terminación del proyecto de ejecución, su aprobación por parte del Ayuntamiento, la adjudicación de las obras a una empresa constructora y disponer de la financiación bancaria para sufragar la intervención.
La pretensión en cualquier caso es que los trabajos se inicien en 2020 y la previsión es que se prolonguen durante más de un año.
«Hubiéramos deseado que esto se hubiera hecho un poco antes», manifestó García, si bien reconoció que el Arzobispado ha tenido que hacer frente a otras inversiones pendientes en varios colegios diocesanos, lo que ha retrasado el comienzo de estos trabajos, «sobre todo porque la financiación es un elemento imprescindible».
Como recordó, la actividad de la parroquia de San Juan de Ávila se ha mantenido a pesar del desplome del templo en octubre de 2016, en el espacio habilitado de manera provisional en unos barracones. En ellos se imparte la actividad de catequesis y de culto, labor para que la parroquia cuenta además con la colaboración de algunos centros educativos cercanos a ella que le han cedido dependencias para impartir algunas de sus actividades, como es el caso de la catequesis. «Eso está permitiendo que, sin templo y con muchas limitaciones, la actividad parroquial no ha parado», recalcó.
nuevo templo. El nuevo templo parroquial de San Juan de Ávila será un edificio funcional dividido en tres zonas repartidas en una única planta de 1.700 metros cuadrados con forma de cruz, con fachada de ladrillo toledano con estética del románico y mudéjar. Así lo recoge el proyecto básico de ejecución diseñado por el arquitecto talaverano, Marcos Arnanz Ayuso, que se ocupa también de terminar ahora el proyecto de ejecución.
Este proyecto contempla la construcción de una iglesia «funcional, versátil y que se puedan optimizar todos sus espacios al máximo y de forma simultánea», además de mejorar la eficiencia energética.