«Los dolores eran horribles y sigo con presión en el pecho"

Leticia G. Colao
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Belén García, que pasa el coronavirus en casa, se hace hoy el test PCR a la espera del negativo casi tres semanas después de la confirmación. Destaca la atención telefónica de los sanitarios

«Los dolores eran horribles y sigo con presión en el pecho"

Es hoy a las 9 horas cuando Belén García volverá al área de Urgencias en el Hospital General Nuestra Señora del Prado para conocer si ya es negativo de coronavirus. Regresa después del 14 de abril, Martes Santo, momento en el que le hicieron la prueba con una analítica de sangre en la que obtuvo un positivo más que anunciado. Al no ser un caso grave, se considera «privilegiada» ya que ha podido pasar la enfermedad en su casa.
A sus 53 años y miembro del personal de Limpieza de la Residencia de Mayores Nuestra Señora del Prado, Belén sabía desde finales de marzo que algo le pasaba. No obstante, asistía cada día a una residencia de mayores, donde el virus ha atacado con mayor fiereza, y  donde además ha llegado a casi una decena de personas entre  compañeros de  limpieza, auxiliares y enfermeros.
Sin embargo, la falta de la fiebre, uno de los síntomas más destacados de este nuevo virus, la llevó a pensar que se trataba de otra dolencia. «Al principio solo tenía un poco de tos y me sentía muy cansada, pero por el resto estaba bien, era todo muy raro», explica a La Tribuna. Por ello, y con muchas dudas, llamó al teléfono de Salud Laboral y pidió la realización de la prueba, pero la dijeron que para ello debían darle la baja laboral, siguiendo el protocolo, algo que no consideró necesario y siguió trabajando. «Teníamos mucho trabajo con todo esto del coronavirus y no creía que estuviera tan mal», dice.
Unos días después, llegaron los vómitos, la diarrea y perdió el olfato y el gusto, además del aumento de la fatiga y unos «horribles dolores de cabeza y de cuerpo, oídos y garganta». En este caso tuvo que ceder, aceptar la baja y asistir a Urgencias siguiendo las indicaciones telefónicas de la doctora que le ha atendido este tiempo.
En el Hospital se sometió por la mañana a una analítica de sangre, y ya por la tarde le confirmaron en su casa que era un nuevo caso positivo de Covid-19, uno más de las decenas que se han pasado sin ingreso. La ausencia de problemas para respirar y de fiebre, la libraron de la hospitalización y Belén pudo pasar el confinamiento en casa.
Desde entonces, hace casi tres semanas, ha sufrido días relativamente buenos y otros que, por el contrario, mostraron la peor cara de la pandemia que ha cambiado el mundo. Los peores días fueron  aquellos en los que sufrió «mucha presión en el pecho y la espalda», lo que incrementaba su fatiga.
Así se lo hizo saber a los profesionales sanitarios que la llamaban al menos una vez en semana, su médico de cabecera y la doctora de Salud Laboral. Esta última la recomendó volver al centro hospitalario para recibir una mejor atención y descartar una posible neumonía o bronquitis, algo que olvidaron tras los resultados negativos de la placa.
mascarilla siempre. En su aislamiento domiciliario, e independientemente de si los días eran mejores o peores, Belén está siempre con la mascarilla puesta. No ha estado ‘encerrada’ en una habitación porque tiene una casa grande y ha preferido moverse por ella sin ningún familiar cerca y desinfectar después. Por supuesto, dice, «sí que he dormido sola en una habitación y he tenido un baño para mí».
Por eso, el suyo es un caso más de coronavirus pero sin correr riesgo y siempre atendida por los servicios sanitarios, aunque fuera a través de la línea telefónica. «Me  llaman al menos una vez a la semana, a veces dos. Y no puedo tener ninguna queja, ha sido todo rapidísimo y me he sentido muy bien atendida y arropada».
Los facultativos son también los que la han citado para esta mañana, a las 9 horas, para someterse nuevamente a la prueba que le dirá si ya está libre de coronavirus. En este caso sí le harán el test PCR, «el del bastoncillo en la boca y la nariz», el más fiable en estos casos, y Belén García ya sabe que si es negativo, pedirá el alta en seguida para incorporarse a su trabajo y ayudar en lo que pueda a sus compañeros, uno de los sectores fundamentales de esta crisis sanitaria. Deberá esperar 24 horas para conocer el desenlace pero el fin de su positivo, está hoy mucho más cerca.