García niega la contraprogramación

C.M
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El edil de Cultura asegura que el retorno de la situación en la que el Palacio de Congresos se enfrenta al Rojas tiene que ver con «la interpretación de algún grupo de la oposición», y no con una realidad que «vive un buen momento»

García niega la contraprogramación - Foto: ï»Yolanda Redondo

Lo ocurrido en las Navidades del 2014 -cuando el Palacio de Congresos programó nueve espectáculos frente al calendario presentado por el Rojas- no se solucionó en su día y retorna con la vuelta a escena de las aspiraciones económicas de la entonces empresa G.I.S Gestió i Serveis Trade Center, S.A., que ha cedido este cometido a una filial, Gist Total Congress & Meeting S.L.
Pues bien, la denuncia de Cs de «un nuevo incumplimiento» de la citada por la fecha del espectáculo (el 13 de diciembre) de Sara Baras en el Palacio de Congresos, un evento que según Paños «deja en evidencia el incumplimiento» de la empresa que gestiona estas instalaciones al contraprogramar la agenda del Rojas, ha sido respondida por Teo García negando la mayor y asegurando que ambas entidades «viven un buen momento y sólo tienen problemas de coordinación en actividades puntuales».
Esta fue, conviene recordar, la misma contestación ofrecida en la pasada legislatura por la entonces concejala de Cultura, Rosa Ana Rodríguez, en noviembre de 2014; estrategia del equipo de Gobierno que, por cierto, no siguió el concejal del área José María González Cabezas que sí se mostró tajante a la hora de apuntar que la cuestión debería resolverse «porque no se puede contraprogramar».
Por ello, el actual edil sigue la consigna apuntando que la reivindicación de Cs es «una cuestión de interpretación» porque «existe un marco legal de actuación» con mecanismos de seguimiento de los puntos del acuerdo.
Sin embargo, conviene hacer «pedagogía» -así lo sugirió García- aludiendo a que en el documento (firmado el pasado 14 de junio de 2013 entre el presidente del Patronato del Rojas y el representante de la empresa), deja muy clara la relación de ambas entidades con respecto a su parcela de intervención y a las fechas establecidas para tales competencias culturales.
Esto es, en el escrito rubricado explicita que «la programación artística de espectáculos en vivo será competencia exclusiva del patronato (del Rojas), quien ostentará la dirección técnica y la selección artística de los proyectos», lo que denota que el regreso a la programación de la mano del Palacio de Congresos excede lo pactado y reitera un incumplimiento.
Además, el acuerdo especifica que «el Ayuntamiento autoriza al concesionario a organizar actividades culturales o espectáculos en vivo fuera del periodo que comprende la programación estable del Teatro de Rojas». Es decir, el concesionario «dispondrá de las fechas comprendidas entre los 10 días posteriores a la celebración del Corpus y el 15 de septiembre de cada año». De la misma forma, se fija que con «el objeto de evitar la duplicidad en la oferta o la contraprogramación de espectáculos» orientados, continúa el documento, «a la variedad de género y estilos». Todo para garantizar «la coordinación y colaboración a fin de que la política cultural de la ciudad se materialice en una agenda única de espectáculos».


Cuando se revisó el convenio sólo ganó la empresa.

En 2015, a petición de la empresa, el Ayuntamiento negociando con la citada el pago por los días de utilización del auditorio durante los imprescindibles procesos de montaje y desmontaje de los espectáculos, tareas que según el contrato estaban incluidas sin coste añadido. Ya que «el concesionario cederá el uso del teatro-auditorio para la realización de 12 actividades artísticas al año sin que ello suponga coste alguno». De ahí que a partir del espectáculo número 13 el Patronato debiera abonar «la cantidad de 2.500 euros (impuestos incluidos)», cuantía que, especifica, «incluye los tiempos necesarios para el montaje y posterior desmontaje de los eventos». Sin embargo GIS pidió, modificando por ello lo establecido en el contrato, «los gastos derivados de estos días», reivindicación que fue asumida por el Ayuntamiento y que significó el aumento de la cifra hasta los 3.500 euros.
Por no citar que el Rojas debe pagar durante 5 años 50.000 euros por la dotación técnica que, en alguna ocasión, es utilizada por los espectáculos programados por el Palacio de Congresos.