Sin noticias del nuevo juzgado mixto en Toledo

M.G
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El Ministerio de Justicia no se ha pronunciado sobre si entrará en funcionamiento el 31 de mayo y el juez decano tampoco recibe una comunicación sobre un aplazamiento. Las obras de adecuación no están terminadas

Sin noticias del nuevo juzgado mixto en Toledo - Foto: ï»David Pérez

Hay cosas que se dan por hechas sin necesidad de más, pero otras muchas necesitan una confirmación. Es lo que ocurre con el octavo juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Toledo, un órgano que tiene previsto entrar en funcionamiento el 31 de mayo y del que no se sabe nada aún. El misterio continúa, aunque lo más probable sea que se ponga en marcha más tarde porque las obras de adecuación en el Palacio de Justicia no han concluido y continúa la paralización casi completa de actividad judicial por el coronavirus.
«No sabemos nada», apunta con extrañeza el juez decano de Toledo, José Ramón Bernácer. De momento, el Ministerio de Justicia no hace referencia al tema a pesar de que el 31 de mayo es la fecha que estableció hace tiempo para el comienzo de actividad de muchos nuevos juzgados, y el decreto emitido continúa en pie. «La realidad demuestra que va a ser muy difícil que el nuevo juzgado funcione el 31 de mayo». Aún así, considera que lo más lógico sería que se comunicara un nuevo plazo si es necesario para que el partido judicial pueda organizarse de la mejor manera posible contando con estas circunstancias excepcionales ocasionadas por este virus.
El anuncio del nuevo órgano ha cumplido ya más de un año. un Real Decreto del Gobierno de mediados de abril de 2019 lo incluyó entre sus mejoras junto a dos plazas de magistrados, una para la Audiencia Provincial de Ciudad Real y otra para Toledo, y una más para la Fiscalía. La sobrecarga en los juzgados de la capital es importante y la llegada de este nuevo órgano se espera con cierta impaciencia para agilizar algunas materias.
En este sentido, estaba previsto también que el octavo juzgado mixto asumiera las demandas de cláusulas suelo que actualmente recaen en un juzgado bis creado provisionalmente para hacer frente a esta gran cantidad de asuntos que llegan a los juzgados desde hace tiempo ante la imposibilidad de que el Mercantil, muy saturado normalmente, pueda sobrellevar estos procedimientos. Sin embargo, si se aplaza el juzgado obligará a mantener el órgano de refuerzo más meses para garantizar esta actividad.
Por otro lado, al juez decano le gustaría recibir información lo antes posible sobre el octavo juzgado porque si no se pone en marcha el 31 de mayo exigirá modificar y replantear el calendario de guardias que ya contaba con él desde el mes de junio.
Adecuación. Al margen de la parálisis laboral que está ocasionando esta pandemia del coronavirus, motivo suficiente para un posible retraso de este órgano, el espacio también juega en contra porque la reforma que se estaba acometiendo en la planta superior del edificio que alberga el Palacio de Justicia aún no ha concluido a pesar de que tenía un plazo de ejecución corto y el calendario obligaba a tenerla lista ya porque, en principio, la fecha del 31 de mayo era inamovible.
Aun así, las circunstancias derivadas de la cuarentena también han provocado parones en las obras, y los trabajos se han ido haciendo «bajo mínimos», con lo que aún no está listo el espacio en la última planta, en la que también se ubican el sexto juzgado de Primera Instancia e Instrucción y la Fiscalía desde hace tiempo.
De momento, la Gerencia Territorial de Castilla-La Mancha tampoco ha hecho referencia sobre este proceso de adecuación y se desconoce la nueva fecha de finalización prevista.
Sobre las obras en sí, Bernácer poco puede añadir, salvo que parecían avanzar a buen ritmo una vez que el Ayuntamiento concedió la licencia de obras y que en principio no parecía que se fueran a parar durante el estado de alarma porque cuando se cerró el edificio al público, salvo para casos puntuales, a mediados de marzo, continuaban sin problema. Si bien, poco después las circunstancias también terminaron afectando a este proyecto y al resto de los relacionados con el ámbito judicial, dado que Castilla-LaMancha entró en fase tres con rapidez y el virus obligó a paralizar la actividad prácticamente al completo en esta región y en el resto de España.
La adecuación es posible gracias al espacio de reserva que incluyó el Palacio de Justicia en su momento para el aumento de juzgados con el paso del tiempo. A pesar de todo, el espacio también se está agotando como demuestra que se está usando desde hace tiempo la planta superior que se dejó en bruto, pero la entrada de varios juzgados mixtos desde el año 2002, entre otros, ha sacado a relucir que el edificio podría quedarse pequeño en pocos años si el Ministerio de Justicia afronta un buen plan de inversión, modernización y dotación de órganos necesarios.