Vecinos del Casco piden soluciones contra las culebras

J. Monroy
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Se trata de una especie protegida, a la que no se puede dañar, pero hay residentes que las tienen pánico, y entienden que el Casco no es el mejor lugar para que proliferen

Durante el mes de mayo que acaba de terminar, los vecinos del Casco ya han comenzado a detectar la presencia de culebras por las calles. Algunas de ellas superan incluso el metro de longitud. No se quieren ni imaginar los residentes lo que ocurrirá en julio, con su calor, que es cuando se las ha visto en años anteriores, «en julio nos comen, si no hacen nada».
Algunos de estos vecinos se han dirigido ya al Ayuntamiento para pedir una solución. Recientemente, una de ellas llamó a la Policía alarmada, y esta le impidió tapiar al animal en un agujero «porque está en su hábitat». Por su parte, otra, antigua residente del Casco, hoy en Valparaíso, ha difundido por las redes sociales de la ciudad tres vídeos grabados por estudiantes americanas, en los que se ve a dos culebras de gran tamaño reptando por las calles en busca de algún resquicio en el que ocultarse, entre las viviendas o las piedras. Tratan de meterse por puertas de viviendas, hasta que encuentran un hueco en la pared. Aunque la difusora de los vídeos ya no reside en el Casco, su madre y su hermana sí lo hacen el San Torcuato, y apunta que su progenitora, de 87 años de edad, «odia a las culebras y no se atreve ni a salir a la calle y está con una sicosis, tapando todos los agujeros. Y están todos los vecinos igual».
En realidad, explica la mujer, todos los años aparece alguna culebra por San Torcuato. De hecho, el pasado les cayó una cuando iban a entrar en su sótano. Llamaron a la Policía, que la capturó y la soltó en un rodadero, «porque son una especie protegida y no se las puede matar».

Vecinos del Casco piden soluciones contra las culebras
Vecinos del Casco piden soluciones contra las culebras - Foto:
Este año, ya se han visto un par de culebras por la zona. Dos estudiantes de la Fundación Ortega y Gasset que viven allí son las que las han grabado en tres vídeos, sorprendidas al encontrarlas al ir a entrar a casa. Pero no es solo un problema de esta zona del Casco. Desde distintas partes del barrio llegan noticias de más culebras, «es un problema del Casco, porque en Zocodover y la calle Ancha no las vas a ver, pero en cuanto que callejeas un poco, te las vas a encontrar».
Petición de soluciones. Se da la circunstancia de que estas culebras son una especie protegida, que se encuentra en su hábitat, el Casco toledano, desde antes de la presencia humana. De hecho, los ecologistas han defendido que se tratan de una especie que se encarga del control de plagas, como las ratas, y son inofensivas para los seres humanos.
Pero esta vecina entiende que quizás el Casco no sea el mejor lugar para estos animales, más cuando hay personas mayores, como su madre, que las tienen pánico. Encontrárselas por la calle o dentro de la casa «es repugnante, no sé si nos tenemos que acostumbrar a vivir con ratas, con culebras y gatos leucémicos». Por un lado, pide que se fumigue el Casco, como se hace en el barrio de Valparaíso donde ella vive. También pone sobre la mesa la presencia de viviendas abandonadas en toda esa zona, que seguro que son un nido para las serpientes.
Recuerda el gran edificio abandonado entre San Cristóbal y San Torcuato, un espacio que apesta «y por allí no se puede pasar». A su juicio, deberían obligar a los dueños a que cuiden las viviendas y dar facilidades para que haya más residentes o negocios en el Casco que las habiten.