Suspenden 700 juicios de cláusulas suelo en la cuarentena

M.G
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La paralización de la actividad desde mediados de marzo provoca una enorme saturación en esta materia . El juez decano expresa su preocupación por la situación de este juzgado de refuerzo

José Ramón Bernácer, juez decano de Toledo. - Foto: David Pérez

Resulta inevitable hablar de cifras en los juzgados con el parón de actividad que sufren desde hace prácticamente dos meses y la incertidumbre ante la vuelta a la normalidad. Las demandas de cláusulas suelo que entran no tienen fin desde hace más de dos años, pero el problema se ha agravado desde que se instauró el estado de alarma y cesó toda la actividad judicial, salvo la urgente, porque el juzgado que lo lleva ha suspendido 700 juicios en este periodo.
«Se celebraban varios todos los días y se va a notar mucho», explica el juez decano de Toledo, José Ramón Bernácer, preocupado por la paralización judicial y, sobre todo, por cómo se abordará la desescalada hasta que se pueda retomar el funcionamiento habitual de los juzgados.
La materia la asumió en un principio el juzgado de lo Mercantil, pero la sobrecarga era inasumible, puesto que en el año 2018 ingresaron 4.567 procedimientos- y tuvo que entrar en el  plan de especialización del Consejo General del Poder Judicial para agilizar la actividad, que también se prorrogó por la cantidad de demandas que llegan a esos 54 órganos afectados en España por las demandas, los vencimientos anticipados, los intereses moratorios, los gastos de formalización de hipoteca o las hipotecas multidivisa.
En principio, estaba previsto que se mantuviera este juzgado bis en materia de condiciones generales de contratació hasta finales de mes, con un magistrado en comisión de servicios y otro de adscripción territorial, fecha en la que, en principio, está prevista la entrada del octavo juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Toledo, aunque todo indica que la puesta en funcionamiento del nuevo órgano se retrasará.
Con todo, Bérnacer ve aún precipitado hacer cálculos sobre la actividad de este juzgado de refuerzo «si queda bastante tiempo» para que se normalice la actividad judicial. Por tanto, «todavía carece de sentido» solicitar más refuerzos, pero sí adelanta que la saturación será importante porque el ritmo de trabajo y de celebración de vistas es muy alto. Las cifras seguirán aumentando y aunque es imposible calcular de antemano, las demandas podrían superar las 4.500 como en 2019.