Ruiz Toribio salva la deuda con el Guadiana

La Tribuna
-
Ruiz Toribio salva la deuda con el Guadiana

El fotógrafo recupera este río a través de los personajes que viven cerca de él, de su patrimonio, de los trabajadores de siglos que faenaron en sus aguas y en sus tierras

«Viajo por carreteras de las que salgo a menudo para conocer caminos que llevan a sitios sorprendentes. A veces, cuando llego, quiero quedarme para siempre». Manuel Ruiz Toribio se presenta así en la Guía Repsol, espacio en el que publica algunos de sus trabajos. Porque este fotoperiodista apreciado tanto por sus -siempre destacables- fotografías como por su talante, decidió hace años relatar los paisajes por él captados/interpretados para tornarlos historia contada. Su última aventura -más cercana que algunas de las anteriores como la transitada por el Amazonas- está vinculada a un río, el Guadiana, tan enigmático como hacedor de realidades, costumbres y caracteres.
El fotolibro ‘Guadianas’, que su autor presenta mañana a las 19,30 horas en Urbana, 6 -calle Sixto Ramón Parro, 9-, una personal contemplación sobre el río Guadiana en el que ha venido trabajando en los últimos años. Por ello, Ruiz Toribio rescata, en sus fotografías, a personajes que viven cerca del cauce de este río considerado por muchos como el más enigmático de Europa, que sale a la luz desde las llanuras manchegas y serpentea hacia el oeste, hasta el sur Portugal, donde se funde con el Atlántico.
Editado por Alambre Ediciones, el libro forma parte de trabajo más amplio que el fotógrafo manchego viene desarrollando durante años, y que también le ha llevado a mostrar otros importantes ríos del mundo. Tras desarrollar su profesión para una agencia de información, es en la actualidad fotógrafo independiente que publica sus trabajos en la reconocida Guía Repsol, y que se adentra con constancia en proyectos en los que nunca faltan los recorridos fotográficos que, por ello, trascienden la mera imagen.


El más viejo y misterioso. El Guadiana es el único gran río de la península que nace en llano, lejos de los sistemas montañosos donde sus hermanos comienzan el viaje hacia mares y océanos. Recorrer un río es uno de los placeres más hermosos que podemos tener  en la vida. Descubrir varios ríos dentro de uno es una experiencia que nos llena, nos perturba y nos hace más sensibles ante lo que tenemos cercano. Plasmarlo en un soporte duradero, un libro, para después enseñarlo a los demás, es el resultado final que permanece en el tiempo. ¿Se imaginan un río que las crónicas lo hicieron desaparecer para volver de nuevo a la luz después de algunas leguas? ¿Que en algunos tramos sus aguas cambian de sentido y van a contracorriente cuando menos lo esperamos?
Este brazo de agua tan enigmático transcurre por tres regiones de España y dos de Portugal. Cambia de país pero no de nombre. En los tres tramos desiguales a lo largo de su recorrido, diferentes culturas hicieron del Guadiana un río propio; los primeros se apartaron de él por miedo a las enfermedades, otros lo apresaron convirtiéndolo en la mayor reserva de agua dulce de Europa, y los últimos lo amaron mientras lo veían desaparecer en aguas atlánticas.

Ruiz Toribio salva la deuda con el Guadiana
Ruiz Toribio salva la deuda con el Guadiana
Ruiz Toribio salva la deuda con el Guadiana
Ruiz Toribio salva la deuda con el Guadiana