Los represaliados franquistas vuelven a Toledo

J. Monroy
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Tras los peces, cerdos y citas apocalípticas, ahora las calles se llenan de piedras con nombres de asesinados por Franco

María Fernández Alguacil era natural de Toledo y ama de casa. Murió asesinada el 15 de octubre de 1936, unos días después de la llegada de las tropas franquistas a la ciudad. A Jesús Sánchez Collado lo habían asesinado dos días antes. A Santos Martín de la Fuente García, de profesión tornero, lo ejecutaron el 17 de noviembre. Y a Modesto Rodríguez González, jornalero, lo asesinaron el 28 de septiembre. Similar suerte sufrieron Enrique San Félix Villarrubia, Joaquín Sánchez Heredero, José Núñez Poveda, Teodoro García Carrero o Juan Moreno Gómez.
Todos ellos eran toledanos empadronados y todos murieron en la represión franquista en la ciudad. Ahora su nombre y fecha de fallecimiento están apareciendo en las calles de la ciudad, plasmados en piedras de color morado. Se han encontrado algunas en el cauce del río, o a los pies del remonte mecánico en un acto que recuerda al de los cerditos satánicos, los peces o las citas apocalípticas.
Es, sin duda, un homenaje a los represaliados franquistas, que agradece el concejal de Ganemos Javier Mateo, porque «cualquier gesto que suponga homenajear a los represaliados del franquismo, nos parece fantástico y si esa es su intención, se lo agradecemos a las personas que están haciendo esto».
Los represaliados franquistas vuelven a toledoLos represaliados franquistas vuelven a toledo - Foto: Yolanda RedondoRepresaliados. Mateo ha buscado los nombres en el libro La Guerra Civil en la provincia de Toledo, de José María Ruiz Alonso, y ha encontrado un patrón en las piedras: son empadronados y asesinados en Toledo y ninguno al menos de los que ha podido ver están enterrados en el patio 31, donde hay personas muertas entre el 39 y el 43, y la mayoría de las piedras recoge muertos en años anteriores. Según recoge este estudio de Ruiz Alonso, en la provincia de Toledo el franquismo mató a 3.339 personas.
Este libro de Ruiz Alonso, se lamenta Isabelo Herrero, presidente de la Asociación Manuel Azaña, es «lamentablemente» el único trabajo que hay en Toledo sobre la represión franquista. Porque entiende que la provincia puede estar a la cola en este ámbito en toda España, a pesar de la importancia que tuvo en la guerra y «la represión feroz» en los primeros momentos y más tarde.
En los últimos años, el Ayuntamiento ha tratado de hacer algo el trabajo, y ha tratado de recopilar información del patio 42 y, más recientemente, del patio 31, donde ha sido más sencillo sacar el nombre y la fecha del asesinato de las 220 personas allí enterradas.