«Me estoy sintiendo importante otra vez»

Raquel Jiménez
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Víctor Andrés, centrocampista del CF Talavera, disfruta en estos momentos del rol que tuvo siempre en el equipo, aunque reconoce que esta temporada es «un tanto rara»

Víctor Andrés celebra el domingo el 1-0 con sus compañeros. - Foto: Ferrero

El centrocampista del CF Talavera Víctor Andrés marcó el domingo, a los 4 minutos, el 1-0 ante el Ejido que encaminó al equipo hacia la victoria. En declaraciones realizadas a este periódico, el blanquiazul ha señalado que «cuando se te pone todo de cara con un gol tan pronto, el equipo gana en tranquilidad y sumamos los tres puntos que era lo más importante».
Todos en el conjunto talaverano eran conscientes de que «iba a ser un partido muy difícil, ya que ellos venían a jugarse prácticamente todo; por ello hicieron dos noches aquí y para ellos era una final». Y en la escuadra blanquiazul había tres puntos vitales dado que «si ganábamos, íbamos a dar un paso fundamental para el primer objetivo que nos marcamos, que es la permanencia».
Ese 1-0 supuso todo un mazazo psicológico para un conjunto almeriense situado en puestos de descenso y que agota sus últimas opciones de permanencia: «Cuando estás abajo y te dan un golpe tan pronto, aparecen los fantasmas de todo el año».
Víctor Andrés, de por sí austero, dio rienda suelta a emociones encontradas que confluyeron en este partido. Y es que había circunstancias muy especiales: «Estaba en la grada mi familia, mis padres y mi hermano, que no suelen estar y fue el motivo por el que lo celebré de más».
Por supuesto en su pensamiento estuvo su amigo y compañero la temporada pasada en el Talavera, Chato, quien se recupera poco a poco del accidente de tráfico sufrido el viernes: «También quería fuera para él». Conoció la noticia «por un mensaje de mi hermano y me quedé pálido; además, dos días antes habían estado juntos en mi casa viendo un partido». Precisamente, el martes acudió al hospital donde está ingresado el central y «estuvimos dando ánimos y apoyando a su familia». Se congratula de que «va dando pequeños pasos, pero firmes; que al final todo quede en un susto y que se recupere lo antes posible».
Por otro lado, el Talavera alcanzó el domingo los 40 puntos que le hace rozar la salvación:«El objetivo creo que está encarrilado porque sí es verdad que los de abajo tampoco ganan». Considera que «tenemos que sumar otra victoria más para estar tranquilos». Incluso mira a la «Copa del Rey porque quedan ocho partidos y son bastantes puntos».
El siguiente destino del Talavera será el feudo del San Fernando que busca entrar en los puestos de lucha por el ascenso, de los que está a tan solo dos puntos: «Está haciendo un año muy meritorio». Y ve que su equipo tiene una ventaja y es que «no vamos con cierta presión de puntuar para salvarnos, pero para nada nos vamos a dejar llevar porque son partidos bonitos de jugar». Todos en la escuadra blanquiazul eran conscientes de que había que conseguir cuanto antes el objetivo, dado que «nuestro final de temporada es duro porque nos enfrentaremos a equipos que se están jugando cosas».
En otro orden de asuntos, esta temporada esta resultando «un tanto rara y diferente a lo que yo me esperaba», según confiesa. Y es que, a diferencia de la campaña pasada, ha tenido que comenzar bastantes partidos desde el banquillo.
Su fortaleza para sobrellevar esta situación ha llegado desde el vestuario: «A los compañeros con los que tengo más afinidad les ha pasado un poco eso y nos hemos ido apoyando unos a otros». Precisamente, a pesar de la escasez de efectivos por las lesiones, el Talavera vive en la actualidad uno de sus mejores momentos en el Campeonato;en este sentido, el centrocampista tiene muy claro que «la clave de lo que está pasando ahora, de que haya jugadores que no han contado para el entrenador y que den lo que están dando, es que en el día a día no te dejes llevar, que trabajes bien y que cuando tengas la oportunidad de demostrarlo, respondas en el campo».
Reconoce que no es sencillo asimilar una campaña como ésta después de haberlo jugado todo la anterior: «El año pasado fue espectacular y cambiar ese rol para mí no ha sido fácil». Pero cuando ha saltado este curso al terreno de juego, ha intentado siempre asumir ese papel, resaltando que «los compañeros confían en mí, creo que puedo aportar mucho al equipo y siempre que me han dejado demostrarlo en el campo, lo he intentado».
Ha vuelto al once desde hace unas jornadas, en las que «me estoy encontrando bien, tengo confianza y me siento importante otra vez». Pero durante sus ausencias de las alineaciones, ha contado con el apoyo de sus incondicionales en la grada: «Ellos han sido claves también porque pasan los días y no juegas, y ves que la gente está contigo y confía en ti». Asegura que estas muestras de ánimo, «es vitamina para ti de cara a seguir adelante». En definitiva, que «la afición ha sido fundamental  para mí porque en los momentos de bajón, la gente te hace levantarte y que pase lo que está ocurriendo ahora».