Dos décadas regresando al medievo

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Los vecinos de Oropesa han vuelto a demostrar que, a pesar del tiempo, la localidad está tan volcada en esta cita turístico-cultural que ni las amenazas de lluvia impiden su pleno desarrollo.

Dos décadas regresando al medievo - Foto: Jose Ramon Marquez

Entre amenazas de lluvia y huecos para el sol alentados por el aire, Oropesa está inmerso sin miedo al tiempo desde el viernes en la celebración de sus XX  Jornadas Medievales a cuyos actos centrales de la mañana de ayer acudieron responsables del gobierno regional y provincial. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; la consejera de Fomento, Agustina García Élez; y el presidente de la Diputación de Toledo, Álvaro Gutiérrez, disfrutaron  -lo que el tiempo tan convulso de este fin de semana les ha permitido- de algunos de los actos programados en esta vigésima edición de una cita que fue declarada de Interés Turístico Regional en 2015.
La consejera de Fomento  afirmaba que las Jornadas de Oropesa son una suma de «cultura, tradición y convivencia entre los vecinos del pueblo y también con los del resto de la comarca y la región», así como destacó que «son una referencia, al menos una vez al año, dentro del mapa de fiestas de Interés Turístico Regional». Del mismo modo, argumentó que este tipo de festejos «generan crecimiento, desarrollo y empleo en los municipios», especialmente en estas jornadas que cuentan con una media de 40.000 visitantes durante el fin de semana.
García Élez recordaba que el Gobierno regional de García-Page siempre ha estado presente en esta celebración, porque «nos gusta estar con sus gentes, sus alcaldes y todos los visitantes para disfrutar de una gran fiesta» en la que cada año se vuelca el municipio, recreando con sus indumentarias y los adornos de las calles y trasladando a la época del medievo.

Dos décadas regresando al medievo
Dos décadas regresando al medievo - Foto: Jose Ramon Marquez
En la jornada sabatina de ayer, el presidente García-Page estuvo también acompañado por los delegados del Gobierno regional de Toledo y Talavera, Javier Nicolás y David Gómez, respectivamente;  y el alcalde de Oropesa, Juan Antonio Morcillo.
 El presidente de la Diputación de Toledo también se refería a la declaración de Interés Turístico Regional resaltando que la gran tradición alcanzada por las jornadas medievales de Oropesa y el reconocimiento popular, convierten a esta fiesta en un referente del mes de abril en la comarca de la Campana de Oropesa, la provincia de Toledo y Castilla-La Mancha.
Gutiérrez subrayó la importancia que para el pueblo tienen estas jornadas, situadas ya en lugar destacado de los recursos turísticos de la provincia, refiriéndose a los 40.000 visitantes que acuden y el consiguiente volumen de negocio y repercusión económica que producen.
 Para Álvaro Gutiérrez, iniciativas como esta ayudan a potenciar las posibilidades de progreso y desarrollo de los pueblos, «pues propuestas de este calado cultural aumentan exponencialmente las ya de por si posibilidades de promoción turística de un pueblo como Oropesa».
 Álvaro Gutiérrez compartió el Desfile de las compañías, con la participación de las asociaciones y vecinos, y el multitudinario Rescate de la Princesa, junto al resto de autoridades asistentes.
 El presidente de la Diputación también quiso mencionar el impulso que el Ayuntamiento concede cada año a estas jornadas medievales, que introducen novedades para incentivar el interés por las mismas, ya suficientemente atractivo con citas como las del mercadillo medieval o el esperado y original rescate de la princesa.
 Las principales novedades de 2019 serán las del Rincón Gastronómico Medieval Internacional, ubicado a la entrada del Parador Nacional, y la batalla musical que se celebrará el hoy domingo en el Castillo, en el que intervendrán cuatro grupos de música medieval.
Gutiérrez ha animado a todos a conocer una fiesta mágica, que se vive en las calles y rincones patrimoniales del municipio; en lugares tan emblemáticos como el castillo, la plaza del Navarro, Palenque, la capilla de San Bernardo, los jardines del Virrey, la plaza de la iglesia, el Paseo Bajo o los jardines del Parador, que por sí solos ya justifican la visita a una localidad que merece conocerse.