Una Irene más madura

J. M. Loeches
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Una Irene más madura - Foto: Club Atletismo San Ildefonso

Tras otra plata en el Nacional de Cross, la toledana reconoce su crecimiento en los últimos dos años y ahora se prepara para su primer Mundial

A sus 26 años, Irene Sánchez-Escribano reconoce haber alcanzado una mayor madurez deportiva. La plata del pasado domingo en Cáceres en el Campeonato de España de Cross viene a confirmar la inteligencia de una corredora que ha sabido adaptar su fuerza de los obstáculos a la tierra y el barro. Y, desde luego, este año, como ella misma reconoce, no se arrepiente de haber aparcado la pista cubierta por seguir creciendo en esta modalidad.
«Ya desde el año pasado preparé el cross a conciencia, le he metido mucho kilometraje y esa madurez a nivel deportivo que creo que he alcanzado me hace sobrellevar estas situaciones», asegura la toledana. Y es que la campaña no arrancó precisamente por un camino de rosas. La atleta del Adidas tuvo que retrasar el comienzo de los entrenamientos por culpa de una lesión en el pie.
Por eso le fue costando entrar y en las primeras pruebas no consiguió alcanzar su mejor nivel. Incluso, hubo una grieta para que entraran las dudas por la mala carrera que le salió en el Nacional por Clubes de Linares. «No hice bien la digestión, me dio flato y perdí la concentración», confiesa. Pero, Sánchez-Escribano no se desmoronó. «Reseteé la mente y pensé que debía afrontar el Campeonato de España como quería», añade.
De este modo, su entrenador, Ricardo Serrano, diseñó la estrategia a seguir, salir rápida desde el principio para quitarse de encima al mayor número de rivales posible. Irene cuenta que también le dijo que «aguantase una vuelta con el grupo y luego avivase la carrera». Y así lo hizo. Fue inteligente al no seguir a Trihas Gebre cuando cambió el ritmo, pero sí que mantuvo el suyo y sólo Azucena Díaz consiguió seguir sus pasos una vuelta más.
A partir de ese momento, dice que luchó «contra sí misma» porque «me iban informando de los segundos que llevaba de ventaja, ya que yo pensaba que en algún momento empezarían a picarse entre ellas y me recortaría, pero la distancia aumentaba, así que me sorprendí bastante». Y así hasta que consiguió entrar en segunda posición. La considera una carrera «inmejorable» y le da mucho valor a las instrucciones de su entrenador. «Sólo queda creértelo», concluye.
Ahora es momento de no parar para preparar el Campeonato del Mundo de Cross que se celebrará el 30 de marzo en Aarhus (Dinamarca) y en el que Sánchez-Escribano piensa que puede hacer «una buen puesto». Evidentemente, «es una competición muy difícil porque están las africanas y las americanas», como reconoce, pero ya sólo ser seleccionada le satisface: «Me hace mucha ilusión tachar esta competición de la lista». Y es que, con un Europeo a sus espaldas, será el primer Mundial de la toledana.