"La recuperación de la Sanidad tiene su proceso"

Lola Morán Fdez.
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"La recuperación de la Sanidad tiene su proceso" - Foto: Manu_Reino

José María Ruiz de Oña es el director gerente del Área Integrada de Talavera desde septiembre de 2015. Se marcó el reto de "recuperar la Sanidad" y apunta a los avances logrados en este tiempo, si bien "no se va de cero a cien en diez segundos"

Accedió a este cargo el 1 de septiembre de 2015 con el reto de «recuperar la sanidad». ¿Qué medidas se han materializado con este fin?
Una de las cuestiones era recuperar algunos aspectos que se habían perdido o estaban en riesgo, como ciertas especialidades pendientes de desarrollo como la nefrología o cirugía vascular. A cirugía vascular vamos a dotarla tanto de material como de más recursos humanos; nefrología cuenta ya con tres nefrólogos y se desarrolló un protocolo de colaboración con Toledo para evitar desplazamientos innecesarios. 
Además, se va a desarrollar un proyecto de hemodiálisis en agudos. Es una noticia excelente también el PET-TAC, la medicina nuclear se va a hacer regional. Hasta ahora los pacientes tenían que desplazarse a Ciudad Real, sin embargo a partir de abril quien va a viajar a diferentes áreas, entre ellas Talavera, es el equipo y no el paciente.
Esa recuperación tiene su proceso, no vamos de cero a cien en diez segundos. Se podría hablar también de reducir los tiempos de espera, en las pruebas diagnósticas hemos avanzado muchísimo y ahora mismo prácticamente ninguna viene a superar los quince días.
Otra de las cosas que hemos recuperado como sanidad ha sido el contacto y la coordinación con Atención Primaria. 
En cuanto a la docencia de residentes, este año es el último año que sufrimos los recortes en este ámbito. Ya en esta edición del MIR hemos sacado todas las plazas que tenemos acreditadas, tanto de Hospital como de Primaria.
Otra deficiencia que apuntó era el aspecto tecnológico por falta de inversiones, ¿ha habido cambios?
El Sescam se planteó desde el principio una renovación tecnológica que aquí ha implicado la de la resonancia magnética. No solo permitió recuperar cosas que se habían perdido como la resonancia de hombros y la multiparamétrica de próstata, sino que hemos introducido el TAC cardíaco, que ha permitido evitar desplazamientos y pruebas invasivas. El PET-TAC es un avance muy importante, estamos además en un proceso de renovación de toda la dotación de ecografía, tenemos también un proceso de endoscopia flexible que vamos a renovar al completo mediante un contrato de mantenimiento que va a permitir que los equipos vayan actualizándose.
Estamos hablando de saltos no solo cuantitativos sino cualitativos, por ejemplo el acceso por parte de Atención Primaria a las pruebas de resonancia magnética. El objetivo es que en este mes de marzo Atención Primaria tenga más capacidad resolutiva y pueda solicitar protocolizadamente resonancias magnéticas que permitan tomar decisiones de manera más ágil.
Uno de sus objetivos era el de estabilizar plantillas y una de las demandas de los sindicatos es aumentar plantillas y sustituciones al cien por cien, ¿se ha avanzado?
Sí, no era una cuestión difícil porque a poco que hiciéramos íbamos a mejorar las cosas, pero sí ha supuesto un esfuerzo. Desde la Gerencia de Talavera se ha hecho mediante contratos de larga duración.
Todos necesitamos una estabilidad porque eso genera expectativas de futuro. Cuando tienes profesionales estabilizados mediante una oposición o mediante contratos de larga duración, saben que ese va a ser su futuro y van a apostar no solo por el hospital o el centro de salud que corresponda, sino que además va a permitir que esa especialidad o profesión se vea mejorada y actualizada de una manera permanente.
Hay una apuesta también del Sescam por las sustituciones en Atención Primaria. Es verdad que podemos mejorar, pero prácticamente hemos más que doblado la dotación en sustituciones. Se podría decir que todavía nos queda recorrido, pero estábamos por debajo del 25% de sustituciones y ahora estamos cercanos al 60% por término medio.
En las últimas semanas ha habido concentraciones para denunciar la «grave situación» de la Atención Primaria en la región. Ya decía a su llegada que la integración de Primaria y Especializada había supuesto «uno de los golpes más duros en su estructura organizativa», ¿no ha habido avances?
El propio Ministerio establece unos indicadores que plantean la asignación de recursos humanos para la población que atiende. Los estándares son de 1.500 personas por facultativo, en el Sescam estamos en 1.350 personas y en este área alrededor de 1.150. No digo que en un momento determinado pueda haber profesionales que se ven más o menos presionados, pero los datos que tenemos en nuestra área y en esta comunidad autónoma son óptimos en comparación con muchas otras áreas, y de hecho, el Sescam ha recibido el reconocimiento del Foro de Médicos de Atención Primaria y de varias instituciones hablando del esfuerzo que la propia institución sanitaria ha hecho en Castilla-La Mancha de cada Atención Primaria.
No obstante, se puede mejorar, seguimos progresando en las sustituciones y lo que tratamos es de priorizar y optimizar los recursos de tal manera que los pongamos donde más falta hagan. Pero hemos incrementado sustituciones y abrimos pruebas a Atención Primaria, la resonancia magnética por ejemplo y la colonoscopia de cribaje.

La junta de personal del área sanitaria ha denunciado el incremento de conflictos entre los propios sanitarios, ¿qué medidas se están adoptando?
Este área tiene casi 2.000 personas, además es una actividad en sí que tiene ya su presión. A pesar de eso, entre la segunda mitad de 2017, 2018 y lo que llevamos de 2019 hemos tenido 16 incidentes entre profesionales en el sistema de registro Perseo del Sescam. Es un porcentaje pequeño, pero es verdad que preferiría que hubiera cero.
A través de Perseo se inicia un proceso y el comité de resolución de conflictos da opciones a que esas personas que tuvieron un conflicto lo resuelvan y hace unas recomendaciones a la Gerencia.
Me parece muy importante además el tema de las agresiones a profesionales. Igual que insistimos en que no haya un mal trato a los pacientes o a las familias, también insistimos en que los profesionales son dignos de respeto y cuando se ha producido alguna agresión en esta área directamente hemos procedido a hacer una denuncia ante el juzgado por parte de la propia Dirección. Entendemos que si queremos defender a la sanidad pública hay que defender a los profesionales que trabajan en ella. El Sescam lo tiene muy claro, de tal manera que se ha conformado un Observatorio de la Violencia para, junto con las fuerzas de seguridad y el ámbito jurídico, tratar de proteger a aquellas personas que están para ayudar, no para que se las agreda en ese proceso.
En cuanto a las listas de espera, según los datos del Sescam en 2018 hubo un incremento de 700 pacientes, ¿cómo se busca reducir este dato?
Es importante cuánto espera una persona. Si hay 3.000 personas esperando un mes, me preocupa menos que si hay 1.000 personas pero esperan diez meses. El número no es que no sea relevante, porque si tengo 3.000 personas lo primero que tengo que hacer es adaptar mi oferta a esas 3.000 personas porque a lo mejor dentro de diez meses sí los tengo esperando diez meses. Pero el número es un dato, lo más importante es lo que esperan las personas y es por lo que más peleamos.
Cerramos el año 2018 en el ámbito quirúrgico, que estaba en alrededor de los 2.000 pacientes, con un tiempo medio de espera en 74 días. La media española en lista de espera quirúrgica está en unos 110 días, por lo que en este área estamos por debajo de la media española, pero es verdad que no todos esperan para lo mismo. Los cánceres no esperan, se  tiene un circuito específico.
Mejorable sí lo es, y trabajamos para eso. Tenemos algunos puntos negros en algunas pruebas. El screening del cáncer de colon y el de cérvix en nuestro caso ha presionado un poco. Parte de esos pacientes más en lista de espera en 2018 que en 2017 se deben a esto, probablemente el 40% de ellos.
Ahora mismo estamos en una situación en la que probablemente lo suyo sería en los próximos años movernos alrededor de lo que estamos, que oscile arriba y abajo según las circunstancias.
Una de las quejas más frecuentes también por parte de los usuarios es el tiempo que han de esperar en citaciones, ¿se tiene previsto agilizar este trámite?
Es una de las cuestiones que me preocupa mucho. El problema que teníamos era que esos pacientes primero no eran vistos, porque teníamos una lista de espera en 2014 de casi 8.000 pacientes en las consultas y hemos cerrado 2018 con menos de 3.000. Hemos reducido prácticamente el 60% de las listas de espera en consultas entre 2014 y 2018. El problema que nos hemos encontrado es una bolsa de 5.000 pacientes que estaban en su casa esperando a que se les viera y cuando empiezas a verles, les tienes que volver a ver. Eso ha generado que en citaciones haya un cierto desajuste entre el número de personas que podemos atender y las personas que citan, y el objetivo es arreglarlo. 
Lo primero que hicimos comprobado el problema, cuantificamos cuántas eran, en qué franjas horarias y en qué especialidades. A partir de ahí hemos iniciado la descentralización de citaciones, empezamos por Oftalmología y la valoración es muy positiva. Hemos acercado las citaciones a las especialidades de tal manera que ahora hay un 50% de las especialidades con un citador especializado. Por lo tanto, hay esperas, pero hemos conseguido que sean solo en algunas especialidades y ya no en otras.
Otra de las cuestiones es que hay un sistema que es recoger la documentación de la cita y el servicio de admisión y documentación clínica es el que la gestiona y le va a dar cita a esa persona, se queda con la documentación y luego le da cita para la revisión. Eso nos permite hacer un mejor ajuste oferta demanda.
De otro lado, hay iniciativas como el Plan Dignifica que están siendo premiadas y exportadas a otros centros, ¿qué medidas son las más destacadas en este campo?
Nuestro trabajo como sanitarios es claramente humano. Hay varios aspectos que lo dificultan, curiosamente la tecnología es uno de ellos. El objetivo del plan dignifica es encontrar oportunidades de lo que los propios profesionales ven en su día a día que pueden mejorar y evitar ese distanciamiento de la relación humana.
La parte más importante de la humanización es trabajar con las asociaciones, cada una tiene sus necesidades y es muy importante porque nos dan mucha información, el 50% como mínimo de las respuestas a los problemas que tenemos en esos ámbitos.
Está también ‘Nacer en Talavera’, una línea de trabajo muy interesante que ha permitido que las familias que van a tener descendencia puedan saber cuál va a ser el recorrido que van a tener en ese proceso, no solo en el parto, sino en el embarazo y en el postparto y se trabaja también en el ámbito de Pediatría.
Lo más importante que ha ocurrido con el Plan Dignifica y con la humanización es que cada vez hay más unidades, ahora estamos metidos con la UVI. Lo que ha supuesto el Plan Dignifica es un cambio de actitud en el enfoque al desarrollo profesionales, es recuperar la parte humana de la profesión.
¿Se plantea la implantación de nuevas especialidades?
Ahora mismo creo que tenemos razonablemente estabilizadas las plantillas, tenemos algunas que mejorar seguramente. A veces no es fácil, pero hay una que me parecía muy importante y que es el área de la Investigación. De hecho, hemos incrementado la plantilla en un técnico con perfil investigador.
El mes que viene, una vez se haya hecho el proceso selectivo, ese investigador tiene como objetivo seguir dinamizando tanto lo que hay en el hospital como recuperar y potenciar la investigación en Atención Primaria.
Tenemos un abanico muy importante de actividades como para, de la actividad asistencial, poder sacar trabajos de investigación interesantes. Ya hace dos años establecimos un acuerdo con la Fundación Hospital Nacional de Parapléjicos que nos permitía trabajar como un hospital investigador. La Fundación nos ha permitido es dar ese soporte y también a cierto tipo de ayudas regionales, nacionales e internacionales.