La EMV cerró 2018 con pérdidas contables de 465.565 euros

M.G
-
La EMV cerró 2018 con unas pérdidas superiores a los 400.000 euros - Foto: Yolanda Redondo

El vicepresidente de la entidad, Teo García, asegura que las cuentas «no comprometen la actividad de la empresa» y recuerda que los gastos obedecen a la etapa de«mala gestión del PP»

Los números no siempre son positivos, pero algunos no invitan a alamarse si hay potencial y los gastos extra obedecen a indemnizaciones que se arrastran de legislaturas anteriores. Así podría resumirse el cierre del ejercicio 2018 de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) que ayer se llevó al consejo de administración, el paso previo para su aprobación en la junta general de accionistas. Las cuentas arrojan pérdidas, como ya se ha comentado en ocasiones,  pero esos 465.565 euros en negativo de resultado contable,  «no comprometen la actividad de gestión de la empresa».
El vicepresidente de la EMV y concejal de Urbanismo, Teo García, insistió ayer en varias ocasiones en los gastos extras, unos 100.000 euros, que ha tenido que afrontar la empresa por la ejecución de las viviendas en la calle Valdeyernos, en el Polígono, y las sentencias relativas a la expropiación de los terrenos del Paseo de la Rosa y a la indemnización de una de las promociones de La Legua.
En principio, las pérdidas son superiores a las que se estimaban a finales de año, ya que rondaban los 300.000 euros, pero el ejercicio no ha resultado tan negativo desde el punto de vista contable como ocurrió en 2017, cuando la EMV cerró con un millón de euros de pérdidas.
Al margen de las cifras, García defendió la labor de la empresa municipal y avanzó que habrá críticas por parte de los que «suelen hablar sin conocer los contenidos ni los programas porque sólo se fijan en el resultado negativo».
En relación a las cuentas, el concejal entiende que la empresa podría hacer caja si se dedicara a vender sus viviendas «como fondos buitre», como se ha hecho en otras comunidades autónomas durante mucho tiempo, pero tiene claro que no es el objetivo de la EMV, centrada en hacer «política de vivienda» desde otro punto de vista, poniendo la «pedagogía» suficiente para adaptar la actividad a las necesidades actuales.
«No voy a mirar para otro lado», avisó ayer García, consciente de que se hablará de las cuentas de la EMV en el ámbito político en los próximos días. En este caso, reiteró que los resultados obedecen «a la mala gestión del Partitdo Popular que ha obligado a la empresa a que asuma las sentencias de la expropiación en el Paseo de la Rosa y de La Legua, ambas derivadas de los años de gobierno de este partido en el Ayuntamiento de Toledo.
Sin embargo, García sostuvo que el equipo de Tolón ha demostrado ser «un gobierno solvente que ha dado viabilidad a la empresa». Por este motivo, no comprende por qué otros partidos, en referencia al PP, se empeñan en pedir asiduamente el cierre de la EMV y considera que esta postura obedece a su desinterés «por las políticas públicas de vivienda».
El orden del día del consejo de la EMV también incluía una inyección económica extra, ya que el Banco Santander tendrá que pagar a la EMV 179.022,70 euros más intereses fruto de una sentencia judicial sobre los avales depositados en su día por una de las constructoras de la promoción de La Legua en garantía de su ejecución, que se habían reclamado hace tiempo sin éxito.