El aparcamiento de Azarquiel podría cerrar si no se aceptan las condiciones del propietario

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El aparcamiento da un servicio importante a los usuarios del tren y descongestiona de tráfico Santa Bárbara. - Foto: David Pérez

PSOE e IU dan vía libre a un convenio que permite a 'Inversiones Doalca' elegir a qué sector urbanizable traslada la edificabilidad de esta parcela

La Comisión de Urbanismo aprobó ayer sacar a información pública el convenio urbanístico firmado por el alcalde de Toledo con la mercantil ‘Doalca’ acerca del traspaso de la propiedad de la parcela sobre la que se extiende el aparcamiento asfaltado de Azarquiel. El PSOE e Izquierda Unida están a favor mientras que el PP vota en contra porque no le gusta la letra del documento en la parte que compromete el planeamiento urbano del futuro.
Javier Nicolás, como concejal de Urbanismo y presidente de la Comisión, hizo un repaso a las líneas generales del convenio pero se dejó por el camino los detalles más jugosos. Sólo cuando el PP expresó sus dudas desveló que si el convenio no se ratifica cabe la posibilidad de que haya que cerrar el aparcamiento porque la propietaria no está dispuesta a prolongar la cesión en las mismas condiciones que lleva renovándose desde 2009.
Claudia Alonso, portavoz del PP, cree que la sangre no va a llegar al río porque siempre cabe la posibilidad de renegociar la cesión. En todo caso, no está de acuerdo con la cláusula según la cual esta empresa podrá elegir cualquier otro sector urbanizable del futuro Plan de Ordenación Municipal para que el Ayuntamiento le traslade allí los derechos para construir un centenar de pisos. Es evidente que el suelo no tiene el mismo valor en unos que en otros sitios.
Una vez que se insinúa el asunto del dinero el Gobierno municipal pone el acento en que   el Ayuntamiento consigue el terreno de Azarquiel «gratis» y, como está obligado a respetar los derechos urbanísticos de la propietaria, a la ciudad le da lo mismo que se adscriban a la Huerta del Rey o a otro sector.
El debate lo zanjó el portavoz del PSOE, Rafael Perezagua, indicando que quien tenga algo que alegar en contra de la letra del convenio lo puede hacer durante el periodo de exposición pública. Una vez terminada la comisión de forma oficial, cuando el coordinador de Urbanismo intentaba aclarar una duda del PP, Perezagua se levantó, secundado por Javier Nicolás, dando por concluida la reunión y recordando a unos y a otros que lo que hablaran a partir de ese momento quedaba al margen del acta.
Lo que pretendía saber el PPes la diferencia entre el documento firmado en 2009 y el que sale ahora a información pública. Resulta que el primero era sólo un «acuerdo» que apela a la buena voluntad de las partes mientras que el nuevo documento es un convenio urbanístico en toda regla que obliga a las partes.
No hubo más discusiones porque Izquierda Unida no tiene una opinión definida y se reserva, en caso de tener algo que oponer, al periodo de alegaciones. Para dejar claras las posiciones se hizo un sondeo de opiniones por el que resulta aprobado el expediente con los votos a favor de PSOE e IU y en contra del PP.