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Unas 300 personas rechazan los crímenes machistas

Jaime Galán
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Centenares de mujeres partieron desde el parque de la Vega hasta Zocodover para gritar «ni una víctima más». El frío no ayudó a una mayor asistencia de público

Las mascarillas se tiñeron de morado. Al igual que la ciudad. Por la causa, por un día de lucha, de reivindicación y un día de mandar un mensaje de que aún queda mucho por conseguir. Son algunos de los titulares que se trasladan de la marcha vivida por este 25N, el Día Mundial de la Eliminación de la Violencia de Género. Aproximadamente 300 personas, la inmensa mayoría mujeres, con prendas y detalles del color que representa esta protesta partieron desde el Paseo de Merchán hasta la Plaza de Zocodover para luchar por la igualdad entre mujeres y hombres. Bajo el lema de la pancarta 'Toledo contra la violencia machista' en el liderazgo de la movilización, les siguieron cientos de fieles en un ambiente más frío de lo que acostumbran en este tipo de actos en los años anteriores. O bien las propias bajas temperaturas contagiaron a los asistentes, o la pandemia ha hecho olvidar algunos de los hábitos que caracterizaban estas movilizaciones.

De hecho, algunas de las voces más jóvenes entre los asistentes mostraron su sorpresa por el ambiente relajado de la movilización en el que «no canta nadie», relataban mientras avanzaban en el recorrido de la marcha. 

En cualquier caso, con timidez o sin ella, la manifestación llegó a la plaza de Zocodover con gritos como «no son muertes, son asesinatos» o «nosotras gritamos por las que ya no están»; y en la mítica plaza de la ciudad esperaba un escenario habilitado para la lectura de un manifiesto. Allí se subieron varias representantes del Ayuntamiento y del Consejo Local de la Mujer, así como de otras asociaciones feministas. Una vez allí, la presidenta de la Asociación de Mujeres 'Dama', María Ángeles Santacruz, fue la encargada de transmitir el comunicado. Destacó lo difícil que ha sido para las víctimas de la violencia de género una pandemia que las obligó «a confinarse con sus maltratadores», lo que desembocó en un «control más extremo por parte del maltratador» y una mayor dificultad en las víctimas para interponer denuncias. Santacruz aportó, además, que según los datos del Observatorio contra la violencia doméstica y de género en el segundo trimestre de 2021 aún se han registrado más víctimas y más denuncias que en la etapa anterior. Lo que es un hecho es que en lo que va de año son 37 las mujeres asesinadas a manos de un hombre. 

Cientos de personas se tiñeron de morado.Cientos de personas se tiñeron de morado. - Foto: David PérezUna situación que destacó también la Alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, al agradecer la labor de los trabajadores y trabajadoras de los centros de acogida de víctimas durante la pandemia. Apuntó que según le transmitieron desde el mismo centro, «cada vez son más jóvenes las víctimas que acuden para recibir ayuda o atención». Por ello, Tolón pidió esfuerzos a todas las ramas de la sociedad para seguir luchando y para hacerlo, además, desde la enseñanza. Y en ese matiz, el de la gente joven, recalcó también su mensaje María Ángeles Santacruz, cuando afirmó que el consumo de pornografía entre los adolescentes, «y los no tan jóvenes», fomenta el maltrato a las mujeres, la prostitución y las violaciones.

La representante de la asociación se acordó también de las víctimas internacionales, mencionando a las mujeres y niñas de Afganistán «que están viendo limitados su derechos ante la llegada de los talibanes», o de las mujeres inmigrantes que llegan a un país que no es el suyo y se ven obligadas a ejercer la prostitución por miedo a represalias. 

DIVIDIDAS. La cruz de esta marcha contra la violencia de género la protagonizaron algunas de las protagonistas de la cita. La Plataforma 8M Toledo convocó su recorrido particular media hora más tarde que la fijada por las otras asociaciones y el Ayuntamiento creando confusión entre los asistentes. ¿El motivo? Quizás discrepancias entre organizaciones o motivos políticos, pero igual no era el día para separar sus caminos, sino para reivindicar el mismo mensaje desde la unidad.