Barroso, Linares y Torrejón sacan billete para la final

Mario Gómez
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Víctor Barroso y Nacho Torrejón pasearon un apéndice, Linares sin suerte con la espada pasa por méritos propios. Alejandro Peñaranda es privado por el palco de un apéndice ganado a pulso

Los seis semifinalistas trenzaron el paseíllo ante unos tendidos muy poblados con el deseo de pasar a la final. - Foto: Mario Gómez

Nacho Torrejón se reafirma como promesa y esperanza de la tauromaquia en Toledo. El novillero de Pantoja, volvió a comparecer en el coso La Sagra, por segundo sábado consecutivo, y no habrá dos sin tres, pues el día 10, hará su tercer paseíllo en la final. A pesar de pasear un apéndice se vio la misma dimensión de torero hecho que en el festejo anterior, sabiéndose sobreponer a las dificultades de su novillo y mostrando solvencia por ambos pitones y en el manejo de la espada, lo que hace que no le sea difícil conectar con el tendido y ganarse el favor del respetable.

Marcos Linares es un torbellino dentro de su pequeña estatura. Con un asiento y temple difícil de encontrar, recetó una serie de verónicas exquisitas preludio de una gran faena ante un bravo animal de Sagrario Moreno. Mostró capacidad en el toreo largo por el pitón derecho y un gusto que recordó al linarense Curro Díaz. Hay quien dice que se parece a Palomo, pero sea como fuere da gusto ver a Marcos delante de un animal bravo. A pesar de ser bastante certero con la tizona, en esta ocasión no viajó efectiva. Emborronó la rúbrica, pero no el contenido de una faena que no dejó indiferente a nadie y con buen criterio le valdrá volver el sábado próximo.

El cartel lo abrirá el portuense Víctor Barroso. El novillero gaditano, tuvo en suerte el mejor novillo de Mayalde en su clasificatoria, en la que, a pesar de no estar acertado, tuvo el beneplácito del jurado para volver el pasado sábado. Ahora, y con igual suerte en el sorteo, aprovechó al buen y bonito novillo que le tocó en suerte, y se aseguró volver en el festejo de la final ante astados de Montealto. Lanzó la moneda al aire desde el recibo de rodillas por faroles, y el cambiado por la espalda que hizo en el inicio de faena en los medios. Abrochó su actuación con una gran estocada, e incluso se le pidió un doble trofeo que hubiera resultado excesivo. Paseó una oreja y ‘Miedoso’ fue aplaudido con justicia en el arrastre.

Marcos Linares dio un recital y a pesar del fallo a espadas estará en la final.Marcos Linares dio un recital y a pesar del fallo a espadas estará en la final. - Foto: Mario GómezSin duda otro que se pudo colar en la final por méritos propios fue Alejandro Peñaranda. El novillero de Iniesta estoqueó un animal de Hnos. Sánchez de León, y se vio un novillero comprometido, hecho y con ganas de seguir progresando en el certamen. Comenzó la faena saliéndose con gusto hacia los medios, y pronto el animal rompió hacia adelante. Quizá el único ‘pero’ de la faena, fueron los altibajos a los que se sometió a la misma. De pronto acelerado por el izquierdo y templado por el derecho; como largos naturales a izquierdas y desacople con la diestra. Después una gran estocada para finiquitar su actuación, antes de que el palco pretendiera su minuto de gloria (y ya lleva unos cuantos este año) privándole de una oreja, que era justa, pero que sobre todo fue mayoritariamente pedida. Vuelta al ruedo de peso y bronca al palco, que puso el lunar a una brillante organización que se hace desde el consistorio sagreño.  

El novillero de Los Barrios pasó por las rondas clasificatorias sin hacer demasiado ruido y con la suerte de lidiar un gran animal de Víctor Huertas. Quizá su labor aseada, más vistosa que lucida con ‘Clavijito’, pudo ser suficiente para quererlo volver a ver con otro animal de diferente encaste. En la semifinal no rodaron las cosas ante un novillo repetidor que requería mando y que acabó imponiéndose en terrenos y en tandas. La espada no mejoró la cosa, y la impasividad ante la primera estocada (que hizo guardia) no puso las cosas muy a favor y vio silenciada su labor.

Eric Olivera es uno de los nombres de novilleros que más resonancia tienen. Natural de Villanueva del Fresno, Olivera es uno más de los muchos productos de la cantera pacense, y su bagaje así lo demuestra. No tuvo suerte, y del saludo, se puede rescatar la primera de las verónicas, así como un trasteo de muleta que, de uno en uno, fue encauzando el genio de su oponente casi siempre por el pitón derecho, que antes había sembrado el desconcierto en banderillas. No se impuso y llegó el novillo aún con poder a las postrimerías, lo que le complicó la suerte suprema. Estocada caída y ovación con saludos como balance.

Torrejón paseó un trofeo y junto a Victor Barroso fue el triunfador numérico de la novillada.
Torrejón paseó un trofeo y junto a Victor Barroso fue el triunfador numérico de la novillada. - Foto: Mario Gómez