Los trabajos del remonte de Safont se retoman con el desbroce de la zona

F. J. R,
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Los trabajos del remonte de Safont se retoman con el desbroce de la zona - Foto: Yolanda Lancha

La adjudicataria de las obras ha comenzado a retirar la maleza y a mover tierra para que las máquinas puedan acceder hasta el torreón que tiene que ser desmontado piedra a piedra

Las máquinas volvieron ayer a trabajar a los pies del futuro remonte mecánico de Safont. Ha tenido que pasar más de un año y cuatro meses para que se vuelva a ver actividad real en la zona, y todo apunta a que la infraestructura afronta al fin su etapa definitiva.
La empresa ‘Vías y Construcciones SA’, adjudicataria de las obras tras la reestructuración del proyecto, no han tardado ni dos semanas en ponerse manos a la obra, y si lo primero fue marcar con cartelería que ellos son los definitivos responsables de construir el remonte, en la jornada de ayer procedían a desbrozar la zona de obra y comenzar a mover tierra para dejar paso a las máquinas.
Ahora, es cuestión de tiempo que se vuelvan a ver obreros junto a las ruinas del monasterio de San Pablo para dar forma a un remonte que ha sido finalmente adjudicado por un importe de 1.272.951 euros, una cifra que dista mucho de los 5,29 millones de euros por los que fue licitado en un primer momento. Y es que, la paralización de los trabajos ha servido para que el actual Gobierno regional replanteara un proyecto que se disparaba de precio al tener que excavarse en roca. Que el futuro ascensor del remonte tuviera que emerger en las entrañas del Palacio de Congresos encarecía mucho los trabajos, y es por eso que los arquitectos que han redactado el nuevo proyecto han apostado por ubicarlo justo por debajo de la calle Gerardo Lobo.
Además, la reducción de los costes de ejecución se va a traducir en un descenso de la superficie de urbanización, toda vez que se suprimen las obras desde la rotonda de Azarquiel hasta la estación de autobuses, así como en una modificación de calidades al sustituirse los pavimentos de granito por calzada de aglomerado y acerado de baldosa y hormigón.
Uno de los puntos clave de las obras llegará en el momento que sea necesario desmontar piedra a piedra un torreón cuadrangular de la muralla medieval que discurre por la calle Gerardo Lobo. La estructura defensiva se tiene que apartar para excavar el hueco de las escaleras y el ascensor, pero será luego reconstruida para mantener su estado actual. La integración del acceso principal del remonte en los restos de un muro islámico que antaño integraba el perímetro del convento de San Pablo y la construcción de un gran ventanal desde que se podrá contemplar el Hospital de Tavera serán los últimos detalles de un proyecto que ha reducido su precio sin restar calidad.