Un sector en pie de guerra

Victoria Ruiz (SPC)
-
Un sector en pie de guerra - Foto: Chema Moya

Los 300 metros de distancia mínima para contratar una VTC que ofrecen las autoridades de Madrid a los taxistas chocan con los 15 minutos previos que plantea la Generalitat. Ambas ideas son insuficientes para un gremio que mantiene su pulso

El conflicto entre el sector del taxi y los trabajadores de vehículos de transporte con conductor (VTC) sigue enquistado tras una semana de huelga y varias propuestas de solución que no convencen a nadie. Los taxistas de Madrid y Barcelona han tomado las calles para exigir la regulación de la actividad de las VTC mientras que este sector pide mediante concentraciones que no se ceda ante el chantaje. La capital es el núcleo urbano con más coches de alquiler con conductor, al acaparar la mitad del total nacional, con 6.559 vehículos de este tipo -uno por cada dos taxis- mientras que la Ciudad Condal cuenta con 2.283 licencias -una por las de cada cinco taxis-.
Cuando los taxistas empezaron la primera huelga en verano, lo hicieron en la Castellana de Madrid, frente al Ministerio de Fomento. Sin embargo, esta vez sus protestas se dirigen contra las autoridades autonómicas después de que en julio Pedro Saura, número dos del departamento, asegurara que la regulación de las VTC dependería de «cada comunidad autónoma que, en su ámbito, tomará las decisiones que crea oportunas». Lo anunciado por Fomento fue días más tarde aprobado por el Congreso y por el ministro, José Luis Ábalos, que afirmó que «de algunas forma tendrán una regulación similar a la que tiene el taxi», pero no se cumplió. 
Ahora, en la nueva huelga indefinida de Madrid y con la sexta jornada cumplida, la Comunidad y el Ayuntamiento de la capital presentaron un preacuerdo por el que las VTC que quisieran operar deberían estar a una distancia mínima de entre 300 y 500 metros de sus clientes a la hora de la precontratación del servicio. Una normativa que Julio Sanz, presidente de la Federación Profesional del Taxi, rechazó tras reunirse con la alcaldesa, Manuela Carmena, y que tildó de «totalmente insuficiente» por no «parecerse en nada» a las demandas del colectivo.