El Girona apea al Atlético

SPC
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Los de Simeone empatan a tres ante el cuadro catalán en un partido loco y el valor doble de los goles fuera de casa les deja fuera de la competición

El Girona apea al Atlético - Foto: SERGIO PEREZ

El Atlético de Madrid se despidió ayer de la Copa del Rey en el Wanda Metropolitano doblegado por el Girona, por un nuevo empate y por el 3-3 en el minuto 87 de Seydou Doumbia, que frustró la remontada que había firmado instantes antes Griezmann y que culminó una clasificación histórica.
Un golpetazo para el conjunto rojiblanco, eliminado por primera vez en toda la era Simeone en los octavos de final, y una éxito de prestigio del bloque catalán, por primera vez en cuartos, tras un duelo vibrante en el que pudo pasar cualquiera, pero que supone una decepción indudable para los colchoneros.
No le bastó ni su intención de jugar en campo contrario, ni su manejo de la posesión; ni siquiera el gol a favor que sumó en el minuto 12. La fórmula es sencilla. Ya lo había intentado unas cuantas veces hasta que lo culminó entonces: un pase largo a la espalda de la defensa, al desmarque y al remate de  Kalinic.
No era nada predecible el 1-1. No solo porque las ocasiones eran locales, entre ellas un gol nulo del croata con la incertidumbre añadida, en ese caso más de un minuto, que supone la consulta del VAR, que confirmó el fuera de juego señalado por el línea, sino porque no había ningún hecho ni siquiera ninguna oportunidad previa del Girona que hiciera intuir lo que sucedió.
En el 36, Valery Fernández controló con el pecho solo en la otra banda de la que había surgido el primer centro. Su siguiente gesto fue una estética y efectiva volea inalcanzable para Adán, directa al fondo de la red para poner, ya sí, en un aprieto al Atlético.
O ganaba o iba a los penaltis o quedaba eliminado, una reducción de opciones cuanto menos inquietante en la secuencia de igualadas que había trazado en los cuatro encuentros precedentes contra esa adversario, que visionó un panorama opuesto: un gol suyo ya valía el doble que uno madrileño, con lo que suponía a esas alturas.
El panorama más temible para el bloque del ‘Cholo’, a la vez el más prometedor para el catalán, fue una realidad al borde de la hora de partido, cuando entre Aleix García, como asistente en una falta lateral, y Stuani, como goleador con un certero, y solitario, cabezazo, pusieron contra las cuerdas al Wanda.
La primera respuesta del Atlético fue rápida, en cinco minutos. Ya estaba Griezmann sobre el terreno de juego. Suyo fue el envío que dejó pasar Kalinic y que puso a Correa ante el gol y ante Iraizoz. Ganó el argentino el duelo con un tiro raso, con el 2-2.
Por delante, 25 minutos de ofensiva rojiblanca y de resistencia del Girona, que recibió un balón al larguero de Godín, una volea de Griezmann, un tiro de Lucas y un gol de Arias, que fue anulado.
Llegó el gol colchonero, de Griezmann, con una volea casi sin ángulo en el 83, pero también el del Doumbia, que puso el 3-3 y sembró la tristeza el Metropolitano.