Gustavo Figueroa dice adiós a Bargas después de 20 años

La tribuna
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Gustavo Figueroa dice adiós a Bargas después de 20 años - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

El socialista cede el testigo a Isabel Tornero, concejal-delegada de Educación, Cultura y Turismo a la que Figueroa considera la «mujer perfecta para mantener el relevo»

redacción / toledo
Ni se va por la puerta de atrás, ni quiere salir a hombros. Simplemente «se ha agotado una etapa» y quiere salir de ella «tan discretamente y humildemente como me dejen» y «sin dar portazos». «Consciente de que las etapas se acaban uno se marcha y no pasa nada, nadie es imprescindible, ni se hunde el mundo».
El alcalde de Bargas, Gustavo Figueroa Cid, no será el cabeza de lista del PSOE en las próximas elecciones municipales. El viernes por la tarde en la asamblea local del partido -por la mañana celebró con el presidente de la Junta la puesta de la primera piedra de la ampliación del colegio Santísimo Cristo de la Sala- se hacía oficial este «cierre de etapa» con el nombramiento de Isabel Tornero como cabeza de lista del PSOE de Bargas para el 26-M.
«No estamos acostumbrados a terminar los proyectos», relativizaba Figueroa asegurando que esta es una decisión «pensada, meditada y tomada hace tiempo, incluso lo pensé a principios de esta legislatura», «una decisión personal y a su vez política, pero de forma totalmente natural». «Ni más más, ni más menos», apretaba a señalar el que ha sido alcalde de Bargas durante los últimos 20 años con mayorías absolutas, además de haber sido otros ocho teniente de alcalde, para evitar cualquier tipo de especulación sobre su salida. 
Y aunque quiere dejar de aparecer de la escena política, un partido no puede prescindir del valor de un alcalde con este bagaje, y «se empeñan», dice, en que su nombre esté en la lista para los próximos comicios; así que irá «el número 17» de modo que solo sería concejal en caso de una mayoría ‘absolutísima’ porque el Consistorio de Bargas está conformado por 17 ediles.
Dice Gustavo Figueroa que Bargas «se va a quedar, si los vecinos quieren, en buenas manos» en referencia a la que ha sido elegida para encabezar la lista, Isabel Tornero, concejal de Educación en esta legislatura. «Por primera vez tendremos una alcaldesa, creo que es la mujer perfecta para mantener el relevo y hacer de Bargas el sitio que todos queremos».  
  Satisfecho de sus 20 años al frente del Ayuntamiento y «poco amigo de los balances», Figueroa reconoce que el aspecto más positivo ha sido la transformación de Bargas que en la actualidad está más cerca de ser una pequeña ciudad que un pueblo. Y en dos décadas -casi tres en realidad por sus ocho años de teniente de alcalde- también ha tenido sus sinsabores , sobre todo porque no ha podido resolver problemas de «vecinos que vienen a verme de forma regular» ya que «muchas situaciones sobrepasan a lo que puede hacer un alcalde».
Políticamente le enorgullece, no lo oculta, haber tenido mayoría tras mayoría pero al mismo tiempo le satisface no «haber pasado nunca el rodillo por encima». En este punto recuerda que la Junta de Gobierno de Bargas tiene integrantes de la oposición y «siempre he procurado que los acuerdos de pleno, el 80% así ha sido, sean por unanimidad, y en los proyectos que no hemos conseguido unanimidad se han quedado en muchos casos por el camino porque he tratado de alejar el sectarismo».
Figueroa hace gala de trabajo y honestidad, dos cualidades que, asegura, «espero que Isabel pueda superar, y yo haré lo posible por echarla una mano si ella quiere».
Dice de ella Figueroa que reúne un perfil que «a mí me gusta», y que sobre todo es «una persona cero sectaria y muy cercana a la gente, de siempre, no ahora por ser candidata».
Gustavo Figueroa deja un Ayuntamiento saneado, subraya, con «deuda cero, los vecinos no deben nada a nadie», y una población entorno a la que surgieron once urbanizaciones que «han crecido de forma natural y están recepcionadas por el Ayuntamiento», porque en el boom urbanístico, «y ahora me alegro mucho», rechazaron numerosos proyectos.
«Bargas está en una situación que permite pensar que en el futuro se puede caminar mejor», celebra el aún todavía alcalde hasta el 26-M.  
«Esto no es eterno», sentencia Figueroa para considerar que el debate de lo que un cargo público ha de mantenerse en función de lo que los ciudadanos quieran, en su caso, tiene un final. «Creo que he hecho lo que los ciudadanos han querido, pero llega a un límite que la gente tiene que comprender que hay que pasar testigo».
Gustavo Figueroa ha ido dejando sus responsabilidades, «soltando amarras», en sus cometidos dentro del Partido Socialista, y ahora ha botado el barco de la ‘libertad’ aunque «la política nunca se deja después de tantos años, pero sí la activa porque tengo interés en dejarla».