La Junta desviará el Ramabujas y quiere taparlo en 2021

J. Monroy
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En lo que queda de año, va a comenzar la retirada del amianto más cercano a las viviendas de Vía Tarpeya, que quedará también sepultado en la zona del arroyo

La Junta desviará el Ramabujas y quiere taparlo en 2021 - Foto: Yolanda Lancha

La Junta de Comunidades tiene la intención de desviar este año el arroyo de Ramabujas y tapar el amianto acumulado en su cauce a lo largo de 2021. Son solo algunas de las actuaciones que el viceconsejero de Medio Ambiente, Fernando Marchán, el responsable técnico, Javier Ariza, y técnicos de Tragsa explicaron este viernes a los vecinos en un encuentro de trabajo mantenido con representantes de la Asociación de Vecinos El Tajo y la Plataforma Mi Barrio sin Amianto.
Acabadas las actuaciones en Laguna de Arcas y dos focos más de la finca privada de la familia Torrejón, la Junta va a abordar las dos actuaciones que más preocupan a los vecinos, la del amianto más cerca de sus casas y el entorno con más cantidad de material. Porque la siguiente actuación que va a llevar a cabo la empresa pública Tragsa para la Junta será la retirada del núcleo 8, que es un foco de preocupaciones para los vecinos, dado que se trata de pequeños montones sin compactar, vertidos camión a camión diseminados sobre el terreno sin un patrón ni espacio concreto, y es el amianto que está más cerca de las viviendas de Vía Tarpeya en el Polígono, concretamente, a unos 250 metros, y no había ninguna protección.
La actuación consistirá, explicaron los responsables regionales a los vecinos, en desplazar todo este material prohibido al cauce del arroyo Ramabujas para sellarlo allí junto al cauce actual. Para ello, Tragsa instalará, como ya ha hecho en Laguna de Arcas, una carpa de atmósfera negativa.
La Asociación de Vecinos mostró su preocupación por la metodología para hacer la retirada, dado que aquí no sirve el ejemplo de Laguna de Arcas, porque no solo hay trozos de amianto, también hay lodos. La Junta apuntó que seguirá las normas de seguridad, pero los vecinos estarán expectantes y vigilantes.
Porque la idea es que este mismo año también se proceda a desviar el cauce del arroyo Ramabujas hacia una zona más llana, cuestión para la que existe un presupuesto de medio millón de euros.
Próximo ejercicio. Para el próximo ejercicio quedaría el soterramiento del actual cauce del arroyo, una zona sumamente contaminada, junto al amianto desplazado del entorno más cercano a las viviendas.
El presupuesto aproximado para esta actuación es de 1,2 millones de euros. Hay que tener en cuenta que aunque el medio millón para las actuaciones de este año ya está asegurado, el dinero para el próximo ejercicio está pendiente de partida presupuestaria. Aunque los responsables de la Junta se comprometieron a trabajar, como han hecho hasta ahora, para tener lista la dotación presupuestaria y poder concluir estos trabajos.
Este espacio, recuerdan desde la Plataforma es en el que se encuentra el grueso del vertido de amianto frente al Polígono. Desde Ibertubo estuvieron utilizando la altura de las cárcavas del cauce para verter el material, acumulado por toneladas. Confía la Plataforma en la palabra de los responsables del Gobierno regional para que el próximo año se quede todo tapado, más cuando no tendría sentido desplazar allí el amianto de núcleo 8 y dejarlo sin protección.
 Los vecinos también preguntaron por la implicación de la Confederación Hidrográfica y si limpiará el resto del cauce.
Una vez concluido este sellado del arroyo, ya solo quedará el amianto del Barrio Avanzado, parcela al final del Polígono propiedad de la propia Junta de Comunidades, que no está contemplado a corto plazo, pero que la Junta lo quiere desamiantar, como propiedad suya que es. Los vecinos han apuntado que no tiene sentido cubrir allí los tres montones de amianto que hay, dado que no hay todavía destino para este terreno. Además, han pedido que comiencen la vigilancia y las multas para las personas que rompen la valla y se meten en este espacio para pasear a los perros.
 Además, la Asociación advierte que todavía queda más amianto por descubrir, incluso en los lugares donde Tragsa está trabajando. Apunta que hay espacios en el entorno de Vía Tarpeya en los que no se ha trabajado y no se ha llegado a hacer un estudio en profundidad del amianto que hay. De ahí que El Tajo haya pedido todos los proyectos y si existe un plan global que recoja todas las fases. De momento, solo se han entregado algunos proyectos, no la iniciativa global.
Esta ha sido tan solo la primera de las reuniones, en las que se ha dado un planteamiento general del trabajo. Pero se van a desarrollar encuentros más técnicos para estudiar la situación de los terrenos o la modificación del cauce, entre otras cuestiones.