Un fondo de valor sentimental «imposible de calcular»

C.M.
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Más de 300 piezas de cerámica y azulejería de Talavera, Puente del Arzobispo, Manises, Teruel, Cataluña, Portugal y Holanda componen una colección que data de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII

El Santa Cruz expone unas 300 que representan los centros de producción de España y Europa. - Foto: Museo de Santa Cruz

El Museo de Santa Cruz de Toledo exhibe de forma permanente -hasta mayo de 2021- en la galería de su primera planta objetos cerámicos de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII agrupados según su procedencia, Talavera de la Reina, Manises, Teruel, Cataluña, Portugal y Holanda. Entre las piezas más destacables figura un jarrón del año 1500 sin muchos dibujos, y otro del siglo XVII del Siglo de Oro de Talavera que fue robado por las tropas napoleónicas y que el ceramista recuperó en París. También señaló, el coleccionista, un tintero de la época de la Inquisición, pieza reunida en un fondo adquirido, en una buena parte, en las visitas que realizada los domingos al Rastro de Madrid. Considerado este depósito como el más importante de cerámica privada de España, está formado por piezas de cerámica y de azulejería que representan a los centros de producción cerámicos más importantes del país y del extranjero.
Los Duques de Lugo, la infanta Elena y Jaime de Marichalar, inauguraron en noviembre de 2001 la sala ‘Colección Carranza’, una muestra formada por más de 300 piezas de cerámica y azulejería que el propietario, entonces, visitó mostrando satisfecho. Ya entonces, manifestó que era imposible cuantificar el valor económico de esta colección por poseer «el valor sentimental» de haberse dedicado a ella 45 años de su vida.
Durante el recorrido orquestado para su colección, Vicente Carranza reconoció que las piezas más bonitas no tenían que ser las más importantes. En este punto, el Museo acoge la recreación del Gabinete del Coleccionista, una pequeña sala con la que desde el Gobierno regional se quiso recuperar y homenajear la figura del coleccionista.
Los fondos cedidos por Vicente Carranza se presentaron como la colección de cerámica privada más importante de España, al estar formada por cerca de 10.000 piezas de cerámica y de azulejería. Por este motivo, parte de estos depósitos pueden contemplarse en su localidad natal, Daimiel, mientras que la parte correspondiente a cerámica de Triana está expuesta en el Alcázar de Sevilla.