El PP insiste en que la cifra de fallecidos es mucho mayor

ADM / TOLEDO
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José Julián Gregorio, senador y exdelegado del Gobierno, lamenta que en el Día de la Región no se invitase al PP y que no se diese una medalla «a toda la sociedad» por su lucha contra la pandemia

José Julián Gregortio, presidente provincial del PP.

Duras palabras del senador José Julián Gregorio hacia la reciente celebración del Día de Castilla-La Mancha. El exdelegado del Gobierno en la región, hoy diputado y presidente provincial del Partido Popular, acusó ayer al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de realizar «un trabajo casi dictatorial» en esta comunidad autónoma. Desairado por no recibir la invitación del Palacio de Fuensalida para sumarse a esta ceremonia, celebrada todos los años, Gregorio lamentó primero que se dejase «fuera de un acto institucional» al principal partido de la oposición para después subrayar que, en realidad, «no hay nada que celebrar» debido a la pandemia.
El representante del Partido Popular criticó también del acto del pasado domingo que Presidencia “no haya hecho caso a Paco Núñez” -sucesor de María Dolores de Cospedal al frente del PP de Castilla-La Mancha- y no se haya concedido «una medalla a toda la sociedad castellano-manchega por su ejemplar actitud» frente al coronavirus. Según José Julián Gregorio, parte «fundamental» dentro de esta lucha han sido los farmacéuticos, a quienes el Gobierno de García-Page, junto con el resto de los sanitarios, «ha dejado fuera».
El senador acusó también al presidente de Castilla-La Mancha y a su gobierno de insultar a los ancianos de las residencias de esta región: «Nuestros mayores merecen el mayor de los respetos: no convertirse en números». Paradójicamente, José Julián Gregorio inició su intervención desgranando las cifras que la epidemia ha dejado en la comunidad autónoma: «A día de ayer -por el pasado domingo-, 2.972 muertos en Castilla-La Mancha y 781 en Toledo», unos números, insistió, que «son oficiales, no oficiosos, porque hay muchísimos más».
Por este motivo, el Partido Popular de Castilla-La Mancha realizó su propia celebración, «una misa para homenajear a todas las víctimas de la pandemia» que tuvo lugar en la iglesia parroquial de San Justo. Ceremonia a la que asistió la expresidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, y también el presidente del Partido Popular en esta región, Francisco Núñez, junto con otros representantes de esta formación, como el exsecretario de Estado y exalcalde de Toledo Agustín Conde, actualmente diputado en Cortes.
ENCUESTAS. José Julián Gregorio, por otra parte, se congratuló por los resultados que recientes encuestas atribuyen al Partido Popular -el diario La Razón le da una subida de 10 a 14 escaños en Castilla-La Mancha, lo cual podría brindar al PP la mayoría si pacta con Vox-, y que «son tendencia», manifestó. 
Para el senador del Partido Popular, el conjunto de la sociedad castellano-manchega «está ya cansada de las mentiras de un presidente que le ha dado la espalda», alguien a quien «esa mirada de cobra que hipnotiza a todo el mundo se le está acabando». 
En este sentido, añadió, Emiliano García-Page «no trabaja por los castellano-manchegos ni está a la altura de las circunstancias» porque el presidente centra todos sus esfuerzos en su propia campaña de «promoción a nivel nacional».