30% de asesinadas por violencia machista había denunciado

Luis J. Gómez
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El Observatorio contra la Violencia de Género destaca que el vínculo de matrimonio entre asesino y víctima en la región es muy superior a la media

Gráfico con la evolución de las víctimas mortales por violencia de género en Castilla-La Mancha durante los últimos años.

El 7 de mayo de 2003 una mujer de 43 años fue asesinada en Albacete. La mató su marido con un arma blanca. Fue la primera víctima mortal de violencia de género en Castilla-La Mancha desde que se empezaron a contabilizar en España como tal desde el 1 de enero de ese año. Fue la número 25 del país. En abril de 2019 se contabilizó la víctima número 1.000, una cifra que globalmente supera las del terrorismo de ETA. El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial ha analizado esos 1.000 casos para elaborar un informe que dé pistas sobre el perfil de los asesinos y víctimas, aunque una de las conclusiones que saca precisamente es que las mujeres de todas las clases, nacionalidades y edades sufren la violencia de género.
Entre esas 1.000 víctimas mortales, hay cuarenta de Castilla-La Mancha. La región tiene una tasa de mortalidad de tres mujeres asesinadas al año por cada millón de mujeres mayores de 15 años. Está prácticamente en la media del país, que es de 3,1. Pero la tasa de mortalidad de Castilla-La Mancha sí supera con creces la media de las regiones de interior, que está en 2,5. Y es que Castilla-La Mancha es la región de interior con más muertes por violencia de género en proporción con su población femenina. Las comunidades que tienen tasas superiores a Castilla-La Mancha son todas costeras.
El informe también revela que el 30% de las mujeres que fueron asesinadas en la región habían presentado denuncia. En concreto, de las 40 mujeres que fueron asesinadas, 12 habían presentado denuncia. Es la séptima comunidad autónoma en la que más mujeres que denunciaron luego acabaron siendo asesinadas. En el caso de Cantabria fueron casi la mitad, con un 44%. Sin embargo en Asturias se queda en un 15,4%, pues solo cuatro de las 26 mujeres asesinadas habían presentado denuncia.
El análisis que hace el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género destaca que Castilla-La Mancha es una de las comunidades en las que predomina el vínculo matrimonial en todos estos casos de violencia de género con víctimas mortales. La mayoría de los asesinos eran el marido. En concreto, ese vínculo matrimonial es del 52,2% en Castilla-La Mancha, que es la tercera región que tiene un porcentaje más alto, solo por detrás de Extremadura y Aragón. El informe resalta en estas tres comunidades autónomas el vínculo matrimonial «es muy superior al promedio». La media del país es del 48,3%, pero ha bajado con los años. Entre 2003 y 2010 llegaba al 50%, pero después, entre 2011 y 2019 bajó al 46,3%.