El 20% de los profesionales sanitarios de CLM sufre estrés

Á. de la Paz
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Una investigación aborda los problemas de insatisfacción de doctores y enfermeros en su entorno laboral. Las respuestas recibidas, también en el área sanitaria de Toledo, revelan un notable porcentaje de despersonalización

El 20% de los profesionales sanitarios de CLM sufre estrés - Foto: ï»VÁ­ctor Ballesteros

Uno de cada cinco profesionales del servicio sanitario de atención primaria en Castilla-La Mancha se percibe a sí mismo como agotado por su desempeño laboral. La presencia de burnout, un término referido al estrés en el entorno de trabajo, tiene una incidencia evidente entre este colectivo. Un artículo firmado por cinco* responsables de gerencias del Sescam y publicado en el número dos de la Revista Clínica de Medicina de Familia, correspondiente a junio de 2018, prueba la existencia de este síndrome en una parte de los trabajadores de la sanidad pública regional.
La investigación planteada, con el nombre de Burnout y su relación con el estrés percibido y la satisfacción laboral en profesionales sanitarios de Atención Primaria de una Comunidad Autónoma,  propone «evaluar la prevalencia de burnout y sus componentes en profesionales sanitarios de atención primaria de Castilla-La Mancha, así como su relación con el estrés percibido y la satisfacción laboral», explican. 
Los autores realizaron a lo largo del primer semestre de 2016 el envío de un cuestionario a casi 1.700 trabajadores del Sescam con el fin de realizar «un estudio descriptivo observacional de carácter transversal y multicéntrico». La muestra seleccionada incluyó a todos los profesionales de medicina -médicos de familia y pediatras- y enfermería «de los 97 equipos de atención primaria de seis áreas sanitarias de Castilla-La Mancha» diferentes. Estas zonas incluyeron Toledo, Albacete, Ciudad Real, Almansa, Hellín y Manzanares. La cuarta parte de las encuestas, un total de 422 sondeos, fueron respondidas adecuadamente y forman parte del corpus del ensayo.
La edad media de los profesionales que atendieron la llamada de los investigadores alcanzó los 51,2 años. El cuestionario fue respondido mayoritariamente por mujeres, profesionales casados o en pareja, sin tutorizar, que trabajan en un centro de salud rural o semiurbano, con contrato fijo, que realiza guardias, acumula una experiencia superior a los 25 años de servicios, se desempeña en un área con una población menor de 20.000 habitantes, tiene la consulta en un centro de salud y visita más de 25 pacientes al día.
Los exámenes realizados tomaron como variables las características personales de los participantes y las del lugar donde desempeñan su trabajo. Asimismo, se les solicitó su autoubicación mediante secuencias de preguntas sobre el estrés percibido (14 ítems, escala entre 0-4 puntos) y el propio burnout (22 ítems, escala entre 0-6 puntos); también se les requirió una valoración de su satisfacción laboral a través de una serie de 24 preguntas acerca de temática laboral y relaciones en el puesto de trabajo calibradas por otra escala (entre 1-5 puntos). Las tres escalas están validadas por la comunidad investigadora.
«El burnout afecta a uno de cada cinco profesionales de atención primaria de nuestra Comunidad Autónoma, siendo la despersonalización la subescala más alterada», aseguran los responsables del estudio. «Los profesionales con burnout presentan puntuaciones superiores de estrés percibido e inferiores de satisfacción laboral. Otras variables relacionadas con el puesto de trabajo también se asocian con la presencia de burnout», apuntan los autores como conclusión.
Las preguntas referidas al cansancio en el ámbito laboral llevaron aparejadas «puntuaciones altas en la subescala agotamiento emocional (d)el 28,2% (y) en la de despersonalización un 38,9%», arguye el estudio. La coincidencia sugiere correlación entre estos factores. La despersonalización fue la subescala que alcanzó valores más elevados. El informe, además, señala cómo «los profesionales con burnout tenían menor satisfacción laboral y mayor estrés percibido. Además, el nivel de estrés percibido se incrementó a medida que aumentaba el grado de agotamiento emocional, despersonalización y relación personal».
Asimismo, los cinco investigadores señalan «una relación de la presencia de burnout con el estrés percibido, la satisfacción y aspectos laborales como el número de pacientes asignados o la tutorización».
La repercusión del desgaste profesional en el ámbito sanitario se ha ligado, según diferentes trabajos académicos, «con una menor calidad de atención prestada por el profesional y, en consecuencia, por el sistema».

* Ignacio Párraga, Enrique González, Teresa Méndez, Alejandro Villarín y Antonio Alberto León.