El Cafetín del Rojas despega al fin

C.M
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Esta sala experimental, del estilo ‘off’, se abrirá a creadores y artistas emergentes, directores, actores o músicos. - Foto: La Tribuna

La empresa adjudicataria ya ha entrado en el Teatro para iniciar un proyecto adjudicado en noviembre

Los profesionales responsables del proyecto -la empresa ‘Artectum SL’ - valoraban ayer mismo la intervención a iniciar en el denominado Cafetín el Rojas. Esta esperada actuación, adjudicada por la Comisión Ejecutiva del Consorcio el pasado mes de noviembre por un importe de 89.993,75 euros, abordará la ejecución de la sala experimental del Teatro de Rojas destinada a acoger obras de pequeño y mediano formato dado que podrá acoger entre 120 y 140 espectadores. La propuesta, redactada por el arquitecto Francisco Jurado y con un plazo de ejecución de 3 meses, parte de la consideración del «problema» del espacio debido a «su difícil oscurecimiento, y por otro a «la  necesidad de  colocar una estructura desmontable que permitiera ubicar el escenario de representación en cualquier lugar».
Estas peculiaridades resultaron fundamentales a la hora de que el autor del proyecto se decantara por «mantener los acabados de madera  existentes, pero  disponiendo  una serie de paneles correderos similares» que permiten tapar totalmente todos los ventanales. Se  propone dar un barniz más oscuro a todos los paramentos, de modo que se aumente el efecto de oscuridad total durante la representación.
Se elimina, también, la pasarela o altillo superior junto con las escaleras y trasteros que tiene debajo, incorporando todo el espacio hacia la sala. Como era de esperar, se diseña un aseo completo en la zona alicatada y varios  camerinos  en los  espacios actualmente sin  uso de la escalera de servicio adyacente, que será de utilización para los actores, abriendo un acceso directo al altillo a través del muro de carga interior, que se usará en la mayoría de ocasiones en representaciones ‘a la italiana’.
Sobre las escaleras de acceso a los altillos, quedan situadas junto a la crujía de acceso, eliminando las existentes pegadas a la fachada, con lo que se  gana más frente para los posibles escenarios. También se eliminan los actuales antepechos, que impedirían la visión desde el público situado en el centro de la sala. En su lugar, se disponen barandillas desmontables para cuando estos espacios sean ocupados por el público.
Para resolver el «problema» de la colocación de focos, cuelgue de cortinas, decorados y demás elementos, se plantea la ubicación  de posibles proyectores, lo que evitará el desarrollo de complejos montajes. Así, Jurado proyecta un techo técnico de cerchas metálicas que cruzan trasversalmente toda la sala.