«A día de hoy la única vacuna es la responsabilidad»

J. Monroy
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Tras dos meses de turnos interminables, atendiendo a pacientes entubados durante cuarenta días, Helena Galán pide cuidado a todo el mundo

«A día de hoy la única vacuna es la responsabilidad»

No ha sido un Día Internacional de la Enfermería para celebrar. Los profesionales están muy cansados ya después de dos meses de trabajo exhausto, con tensiones laborales y personales. Así lo cuenta desde la UCI del Hospital Provincial Helena Galán, portavoz de la Asamblea por la Sanidad Pública de Toledo.

Desde esta UCI, Galán lanza un mensaje desesperado en forma de petición de responsabilidad a todo el mundo, porque «poco podremos hacer aquí, aunque nos desvelemos y lo pasemos mal, con turnos inaguantables que se alargan en el tiempo, si cuando salimos a la calle nos encontramos lo que nos encontramos». Reitera que la responsabilidad es la única vacuna contra el coronavirus y avisa de que «si nosotros caemos se acaba el enfermo, podremos tener muchos respiradores y muchas camas, pero el sistema no funciona».

Estos meses incansables han sido para todos en la UCI, confiesa Galán, «un máster en la epidemia». Y eso que en ningún momento ha faltado personal, ni parece (a falta de pruebas) que se haya contagiado ningún trabajador. Otra cosa es que tuvieran la necesaria experiencia, porque ha habido auxiliares para los que era su primer empleo. Desde allí han estado en contacto permanente con otros hospitales, para ver las mejores formas de atender a los pacientes, y también las más rápidas. Toda premura ha sido poca. Han aprendido, por ejemplo, a ‘entronar’ pacientes entubados. Se desconoce el porqué, pero personas con mucho peso respiran mejor boca abajo. De forma que en la UCI del Provincial están constantemente volteándolos, con todo el cuidado, entre cuatro personas.

En esta pequeña UCI, que tenía tan solo cuatro camas, ha llegado a haber doce pacientes, todos con positivo, algunos en quirófanos. Ahora son nueve, con lo que quedan tres camas. Afortunadamente, con los respiradores de los quirófanos, ha habido suficiente para los pacientes ingresados. Visto lo ocurrido, Galán apunta que «nadie estaba preparado para esto, ningún sistema sanitario puede gestionar esto sin ninguna carencia, otra cosa es que con el paso del tiempo se esté o no igual que al principio».

En lo personal, muchos profesionales prefieren no ir a dormir a casa, no sea que contagien a la familia. Algunos están en las residencias que ha puesto en marcha la Junta, otros en segundas residencias, o con la familia fuera.

Lo cierto, apunta Galán, es que la situación en este Día de la Enfermería realmente es mejor que al inicio de la pandemia, cuando «realmente no sabíamos qué se hacía». Ahora la cosa está más calmada, se están vaciando de pacientes de Covid-19 las UCIs del Virgen de la Salud y Parapléjicos, para llevarlos al Provincial y la carga es menor, «aunque la verdad es que mucho más tiempo no podríamos haber seguido con esta tensión».

A pesar de eso, Galán avisa a todos los que salen al a calle sin cuidado que «te puede pasar a ti». A falta de vacuna, la única vacuna es el sentido común, estar concienciado y respetar las normas puestas por las autoridades sanitarias.

Aunque la media es de veinte a treinta días, depende de las patologías anteriores y existen pacientes que llevan cuarenta días ingresados en la UCI, con su respirador. Muchas veces, al final, ya lo que tienen son otras patología allí iniciadas,  después de debilitarse tanto, entubadas por tráquea. Y habrá que esperar a ver las secuelas que les ha dejado esta larga situación. Han acabado muchas veces sin masa muscular, por ejemplo.