La Archidiócesis crea un programa para salvar los conventos

Á. de la Paz
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El proyecto 'Con un solo corazón' pretende hermanar a colegios y parroquias con la realidad que afronta el medio millar de religiosos de clausura que hay en la provincia

La Archidiócesis crea un programa para salvar los conventos - Foto: David Pérez

El goteo de cierre de conventos por falta de vocaciones para la vida contemplativa ha provocado la reaccción de la Archidiócesis de Toledo. La provincia diócesana cuenta con 37 monasterios de clausura activo y alrededor de medio millar de fieles dedicados a la oración en estos centros. En el último lustro, varios conventos han cesado su actividad por la reducción del tamaño de las comunidades. La propia ciudad de Toledo ha vivido la extinción de las comunidades que habitaban Santa Úrsula, Santa Clara y Capuchinas en apenas tres años. 
El Arzobispado ha creado el proyecto Con un solo corazón, una iniciativa que se articula alrededor de diferentes medidas y que pretende salvaguardar este modo de vida religiosa. La intención de las autoridades diocesanas apunta, no tanto a la salvaguarda de los bienes materiales, sino a la custodia de las comunidades y sus ritos catequéticos y evangelizadores. Francisco César García Magán, vicario general de la Archidiócesis, defendió la «presencia, vocación y misión en la Iglesia» de las comunidades monásticas. El responsable de la institución primada clamó contra aquellas voces que consideran a los conventos como valiosos contenedores de preciosas colecciones de arte, obviando su carácter fundacional primigenio. «Parece que se trata solo de bienes muebles y bienes inmuebles cuando la riqueza está en las personas», explicó.
La propuesta lanzada propone el hermanamiento de las parroquias, los colegios, las hermandades y demás asociaciones vinculadas a la vida eclesiástica con las comunidades de clausura. García Magán llamó a todos los que se vayan a sumar al mensaje en favor de los conventos a «que se sientan parte del corazón de la Iglesia».
La idea del hermanamiento pretende acercar la vida contemplativa a los fieles católicos, difundiendo los carismas propios de cada una de las órdenes y apostando por la revitalización externa de unas comunidades mermadas por el paso del tiempo y la falta de renovación de vocaciones en buena parte de ellas.
Emilio Palomo, vicario de La Mancha, reclamó la justa valoración de «una de las partes de nuestra fe» y señaló a la diócesis de Toledo como una de las tres provincias españolas con mayor volumen de conventos. El párroco de Yepes llamó a «visibilizar el hermamiento entre las comunidades cristianas y los conventos» como forma de comunión y ratificó la importancia de que «los jóvenes conozcan y vivan la vida contemplativa».
Por su parte, el ecónomo de la diócesis, Anastasio Gómez, desgranó dos de las iniciativas que forman el conjunto del plan de actuación en favor de la continuidad de los conventos en la provincia diocesana de Toledo. La primera medida incluye la apertura del archivo diocesano, sito en el palacio arzobispal, para que todas las comunidades puedan trasladar allí su legado si así lo desean. La segunda propuesta plantea la creación de un taller de restauración «para curar y tratar las enfermedades» que aquejan a las colecciones que custodian las comunidades.
Beatificaciones. El arzobispo Braulio Rodríguez participará el 22 de junio en Madrid en la beatificación de 14 hermanas concepcionistas, cinco de ellas relacionadas con la diócesis, asesinadas durante la persecución religiosa en España durante la Guerra Civil.