Un servicio extraordinario

F. Rodríguez
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Un autobús urbano recoge todos los días desde hace tres semanas a más de una treintena de profesionales sanitarios que vienen desde Madrid a trabajar en Toledo. La medida permite ahorrarles tiempo en transbordos que ganan asistiendo pacientes

Un servicio extraordinario - Foto: Yolanda Lancha

El tiempo es una de las cosas más valiosas que una persona puede gastar. Su cotización se dispara aún más cuando puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de otro ser humano. Esa es, ni más ni menos, la justificación de una iniciativa que puede parecer solidaria, que lo es, pero que en estos días se ha transformando en prácticamente una labor humanitaria.

Se trata del servicio directo de autobús urbano gratuito que la empresa concesionaria del servicio en Toledo, Unauto, lleva tres semanas ofreciendo al personal sanitario que se desplaza todos los días desde Madrid en AVE para trabajar en el Virgen de la Salud. Diariamente se desplazan una media de treinta sanitarios desde la capital de España y, ante las reducciones de frecuencia y la cancelación de servicios por el confinamiento, han llegado a tener serios problemas para acudir a su puesto de trabajo.

Los taxis no eran tampoco una solución, porque no hay tantos vehículos disponibles, por lo que esos sanitarios, médicos en su mayoría, optaron por hablar con el Ayuntamiento para ver si podían llegar a un entendimiento.

Un servicio extraordinarioUn servicio extraordinario - Foto: Yolanda Lancha

Dicho y hecho. Tras conocer que podían llegar a perder 40 minutos haciendo transbordos o teniendo la mala suerte de perder uno de los pocos buses directos, desde el Consistorio hablaron con Unauto para buscar una salida, que no ha sido ni más ni menos que habilitar un autobús exclusivo que les recoge por la mañana en la estación de tren y les recoge a las tres de la tarde en la parada de Urgencias. Un servicio directo y exclusivo para los que están en primera línea de batalla contra el coronavirus.

Felipe Martín Maestro, junto a su compañero Leopoldo Maldonado, se están encargando de alternarse para realizar este servicio tan extraordinario. Llevan muchos años en la empresa y realizan tareas de inspectores, pero no han dudado en ponerse de nuevo al volante por tan buena causa.

El primer día que se realizó el servicio, el 20 de abril, con la pandemia azotando fuerte, los propios médicos se emocionaron por el gesto y aplaudieron a los conductores nada más ba jarse del bus. “Fue muy emotivo. Yo les di gracias en mi nombre y en el de la empresa por la labor que hacían, y todo se echaron a aplaudir”, comenta Felipe, que todas las mañanas ha ido comprobando la virulencia del coronavirus en las conversaciones de sus viajeros.

«Nos han hecho hasta de llorar, pero la verdad es que ahora ya vienen más relajados. Los primeros días solo hablaban de respiradores y pacientes… de tratar de llegar una hora antes al trabajo para no perder tiempo en vestirse. Y ahora ya hay otro tipo de conversaciones… incluso hablan de cine», afirma Felipe, que ha vivido el covid-19 de cerca con un caso de un familiar, «que ha tenido que aprender hasta a andar de nuevo», y que sabe que la labor de estos sanitarios es trascendental para salvar vidas.

Por eso, con la desescalada, algunos sanitarios se preguntan qué va a pasar con este servicio, y aunque de momento no hay nada decidido, todo apunta a que Ayuntamiento y Unauto seguirán manteniéndolo mientras dure la pandemia. «Muchos de ellos dicen que cuarenta minutos esperando en una parada da para salvar cuatro vidas, y eso hoy mismo es un lujo que no podemos permitirnos», razona Felipe, que por su parte tiene claro que «si podemos ayudar en algo lo haremos sin problema».