1,5 toneladas de solidaridad

Redacción
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La Despensa Solidaria que gestiona la Agrupación de Protección Civilde Casarrubios del Monte ha recibido 1.500 kilos de productos no perecederos gracias a una iniciativa promovida por el grupo vecinal 'Tomás la Esperanza'

1,5 toneladas de solidaridad

redacción /toledo
La crisis sanitaria de la COVID-19 ha dejado paso, como era previsible, a una crisis económica que aún está por exhibirse con su mayor crudeza. Pero ante estas circunstancias de necesidad que acucian a miles de familias siempre existen grupos de personas que sacan su lado solidario para mitigar, en la medida de sus posibilidades, las penurias de quienes se han visto sorprendidos por circunstancias económicas desfavorables.
Y esto ha ocurrido en Casarrubios del Monte, donde desde la Agrupación de Protección Civil agradecen a los vecinos y al grupo ‘Tomás la Esperanza’ la respuesta que ha «desbordado todas las expectativas» a una campaña de recogida de alimentos no perecederos desarrollada el día 6 de junio. Un solo día y tan solo cinco horas para recoger productos alimentarios con los que reponer el contenido de la Despensa Solidaria -gestionada por Protección Civil- que posibilita el abastecimiento de las familias. Un solo día con el que también favorecer e incentivar el consumo en los comercios locales, «esos que, con esfuerzo y tesón se responsabilizaron de mantener los suministros básicos en la localidad durante los momentos más críticos del confinamiento vecinal», resaltan desde Protección Civil.
Pues bien, en esas cinco horas del 6 de junio, cientos de vecinos de Casarrubios del Monte respondieron a la llamada de ‘Tomás la Esperanza’ y reconocieron la labor de Protección Civil con su Despensa Solidaria aportando «generosamente más de 1.500 kilos de productos no perecederos; algo más de una tonelada y media de solidaridad y conciencia social», celebran agradecidos desde Protección Civil.
El grupo vecinal ‘Tomás la Esperanza’ ha sido un colaborador habitual en acciones de carácter solidario (recogida de alimentos con destino al Banco de Alimentos de Toledo, aportación de material escolar para la Fundación Mensajeros de la Paz y otras) y está integrado por residentes en el municipio que, aún en las difíciles condiciones que determina la normativa sanitaria vigente (uso de material de protección, distanciamiento social, etc.)», promovió y organizó la Jornada de Recogida de Alimentos NO Perecederos con carácter presencial.
Una recogida que se llevó a cabo en las inmediaciones de una decena de establecimientos en los que participaron un total de quince voluntarios residentes en el núcleo urbano y en la urbanización Calypo Fado. A ellos se sumaron tres  vecinos que «literalmente abrieron las puertas de sus naves y locales en aquellas calles donde la distancia social y de acceso a los comercios era difícil de respetar», apuntan desde Protección Civil.
«Cinco  horas de encuentros y re-encuentros con personas conocidas y caras nuevas, tres  vehículos particulares destinados al transporte y entrega en dependencias municipales…Éstas son parte de las cifras vinculadas a la acción», subrayan desde la agradecida Agrupación de Protección Civil que recuerdan que inició su andadura bajo el lema ‘Dando todo por y para la gente’, un lema que si ya tuvo sentido en otras épocas y acciones, con la llegada de la pandemia de la Covid-19 se ha hecho aún más grande. 
Porque en estos duros meses se ha reforzado el voluntariado con nuevas áreas como  apoyo en asistencias sanitarias, tareas de desinfección en zonas comunes de la localidad, soporte para los vecinos de mayor edad en compras y desplazamientos, «y una que ahora mismo es fundamental y que ha consistido en la puesta en marcha de una Despensa Solidaria con la que dar cobertura alimentaria a aquellas familias que atraviesan una situación económica complicada», resaltan.
Y es que, desde el pasado 22 de marzo, tan sólo una semana después de la declaración del Estado de Alarma en todo el territorio nacional, y como consecuencia de esta nueva necesidad de los vecinos y vecinas del municipio, los voluntarios de PCde Casarrubios del Monte comenzaron «a gestionar, conservar y distribuir las donaciones procedentes de la solidaridad de comercios, empresas, asociaciones y particulares anónimos de la localidad (incluyendo núcleo urbano, polígono industrial y urbanizaciones), entregando de forma periódica (con una cadencia aproximadamente semanal) lotes de alimentos que incluyen productos básicos (pan, leche, huevos, pasta, arroz, etc.) junto con carne y pescado, según las necesidades de cada unidad familiar».
Ahora, la solidaridad y conciencia social de los vecinos de Casarrubios ha dado un espaldarazo más a esta causa que, a la vista de los acontecimientos, requerirá de más apoyo con el paso del tiempo.