Moncloa contradice la versión de CLM sobre el cierre escolar

C.S.Rubio
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En una respuesta parlamentaria al PP, el Ejecutivo de Sánchez asegura que todas las decisiones se «coordinaron» con las comunidades autónomas y se basaron «en la evidencia científica y el criterio de los expertos»

Moncloa contradice la versión de CLM sobre el cierre escolar - Foto: Yolanda Lancha

Los frentes abiertos se le van acumulando al presidente regional, Emiliano García-Page, incluso dentro de su propio partido. A su bronca abierta estos días con la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, se le une ahora la salida de  Moncloa negando que se presionara a Castilla-La Mancha para no cerrara sus colegios en aquellos tumultuosos días que siguieron al 8 de marzo. El objetivo era, según se dijo entonces, evitar la creciente alarma social.
En concreto, en una respuesta parlamentaria a los diputados ‘populares’ Vicente Tirado y Carmen Riolobos, el Ejecutivo central asegura que  todas sus decisiones, incluida lógicamente esta, han estado basadas «en la evidencia  científica  y  el criterio de  los expertos», y que en todo momento se ha actuado con  «la   máxima   coordinación   con  las   autoridades   sanitarias internacionales,  europeas  y  las  Comunidades  Autónomas», entre ellas, Castilla-La Mancha. Una respuesta desde Madrid  que choca frontalmente con lo vivido el pasado 12 de marzo en Toledo, hace ahora justo tres meses, aunque parezca que han pasado años desde entonces.  
Un día en el que el García-Page se vio obligado a comparecer dos veces para decir una cosa y lo contraria. Primero, por la mañana, para confirmar la decisión de Castilla-La Mancha de no cerrar los centros escolares no universitarios, ya que «los niños se contagian igual en el patio del recreo que en los parques» y, ya entrada la tarde, para anunciar que ningún colegio e instituto iba a abrir sus puertas al día siguiente en la comunidad. Entre medias, el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, había hecho una comparencia pública con la «recomendación» de cerrar todos centros educativos del país ante el avance descontrolado del virus.
Unas palabras de Sánchez que le pillaron con el pie cambiado a García-Page, que reconoció que se había enterado «por la televisión» de la decisión de Moncloa. Es más, en su segunda intervención ante los medios ese día 12, aseguraba que la decisión de no cerrar de momento los centros escolares en Castilla-La Mancha (Madrid había anunciado el ‘cerrojazo’ unos días antes de forma unilateral), estaba consensuada con el Ministerio de Sanidad.
Fue días después cuando García-Page confesaba en un medio nacional que «el Gobierno nos pidió que no cerráramos colegios para no generar alarma». «No estaba en contra de cerrar colegios, era disciplinado con la directriz».
Palabras estas que el Ejecutivo central ahora quiere esquivar, limitándose a asegurar  que lo que «nunca  hará  el  Gobierno  es  alentar  el  enfrentamiento  y  la  polarización entre territorios o entre sectores de la población aprovechando la crisis sanitaria a la que se enfrenta el país».
Una respuesta al PP sobre estos días inciertos de marzo que ha tardado casi dos meses en llegar (la cuestión de Tirado y Riolobos se registró el 28 de abril) y que Moncloa concluye reivindicando «el enorme esfuerzo que están haciendo todas las Comunidades Autónomas, careciendo de todo sentido entrar en ningún reproche con ninguna Comunidad Autónoma ni en ninguna guerra de cifras».