Rubalcaba en la campaña toledana de 1993

Adolfo de Mingo
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Fue número dos al Congreso de los Diputados por Toledo. Los actos estuvieron marcados por la consolidación universitaria de la provincia y los primeros pasos para la llegada del AVE. Estuvo arropado por Solana, Borrell, Rosa Conde y Baltasar Garzón

Rubalcaba (izquierda) en la plaza del Ayuntamiento junto a Baltasar Garzón y Hernández Moltó - Foto: Jesús Carvajal

«Al cierre de esta edición se barajaba otro nombre para el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Educación». La revista toledana Bisagra confirmaba el 24 de abril de 1993 un rumor que desde hace algunos días situaba a cierto ministro de Felipe González -también se habló de la ministra portavoz, Rosa Conde Gutiérrez- encabezando las listas del PSOE al Congreso de los Diputados. Finalmente, fue Alfredo Pérez Rubalcaba -no de número uno por Guadalajara, como también se especulaba, sino de dos por Toledo, inmediatamente después del secretario regional, Pedro Hernández Moltó- quien disputaría uno de los tres escaños que los socialistas obtuvieron por Toledo en las sextas elecciones generales celebradas desde la llegada de la Transición.
A sus cuarenta y un años, el político cántabro era ministro de Educación y Ciencia, responsable de una cartera de vital importancia para el Toledo de 1993. Talavera de la Reina aguardaba con impaciencia la llegada de un campus universitario y la Universidad de Castilla-La Mancha había comenzado su andadura en la capital hacía muy pocos años. No es de extrañar que Bisagra, en el número del 1 de mayo de 1993, considerase a Rubalcaba «la baza socialista para arrastrar los votos en Talavera, ciudad que espera con su presencia conseguir la ansiada universidad, reivindicación clave para mantener la gobernabilidad municipal». 
Tanta era la expectación en este sentido que el número dos al Congreso por el PSOE se vio obligado a manifestar en su primera comparecencia en Toledo que «no sacaré cosas de la chistera ni me dedicaré a hacer promesas en el proceso electoral» como ministro de Educación, aunque sí prometió reunirse con la coordinadora ‘Nosotros Talavera’ en su condición de candidato. Muy inteligentemente, en esas mismas fechas, el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, conseguía el compromiso del ministro del Interior, José Luis Corcuera, de que el enorme complejo de San Pedro Mártir (rehabilitado en aquellas fechas como futura sede de la Delegación del Gobierno) se convirtiera en parte de la Universidad de Castilla-La Mancha. «Me parece muy interesante la petición para el campus universitario de Toledo», señaló Rubalcaba el 12 de mayo, precisamente desde Talavera de la Reina. Solo dos semanas más tarde, en un mitin celebrado en el propio edificio, el número dos al Congreso y titular de la cartera de Educación aseguraba que «desde el Ministerio no vamos a escatimar esfuerzos, ni económicos ni organizativos, para darle un uso universitario a este edificio». Es necesario recordar que Rubalcaba había permanecido vinculado durante dos años a la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, donde finalizó su tesis doctoral.
Al igual que la consolidación universitaria, la construcción del AVE fue otro de los puntos fuertes de las elecciones de 1993. Adolfo González Revenga, presidente de la Diputación Provincial, coordinador de campaña en tierras toledanas, coordinó la llegada a la ciudad el día 6 de mayo de un tren electoral procedente de Aranjuez que trajo consigo al ministro de Asuntos Exteriores, Javier Solana. Le acompañaron tanto Rubalcaba como Hernández Moltó, quien anunciaba estar «convencido de que en la próxima campaña vamos a llegar en el AVE» a Toledo. Su entusiasmo habría de esperar aún algunas legislaturas -hasta el año 2005, con la también socialista Magdalena Álvarez como ministra de Fomento-, aunque, sin embargo, fue en esas mismas fechas cuando se produjo la inauguración del primer tramo de la variante, con José Borrell como ministro. Rubalcaba participó en las celebraciones, manifestando vivir el clima de campaña «con mucha ilusión, tanta ilusión como en 1982, pero con más confianza en nuestras posibilidades y con más confianza por parte de la sociedad». Desgraciadamente, la lluvia deslució el acto previsto para el 6 de mayo frente a la Estación de Ferrocarril -edificio que en 2019 cumple cien años-, el cual fue necesario trasladar al interior del edificio.
La campaña de 1993 trajo a Toledo a personalidades del PSOE como la ministra Rosa Conde, quien el 18 de mayo encabezó un acto dirigido a las mujeres (con el I Plan de Igualdad como telón de fondo), o el número dos al Congreso por Madrid, Baltasar Garzón, entonces de plena actualidad debido a los GAL. Rubalcaba y Moltó acompañaron a este último por la calle Ancha hasta el mitin celebrado, el 21 de mayo, en la plaza del Ayuntamiento. El cierre de campaña fue multitudinario, en el Hospital Tavera, presidido por el presidente José Bono. El candidato y ministro dio a todos los asistentes el recado de que transmitiesen el mensaje del PSOE «a cinco indecisos cada uno».
Fueron días de intensa actividad, en los que Alfredo Pérez Rubalcaba participó en la vida social toledana. El 1 de mayo acudió a la popular romería del Valle, visitando también ese mismo día Navahermosa y Villafranca de los Caballeros. «No sé si voy a llegar a los 204 municipios de la provincia, pues eso me exigiría visitar 15 o 20 cada día, aunque les aseguro que me van a tener hasta en la sopa, estos días y después de la campaña». El Día de Castilla-La Mancha de 1993, como no podía ser de otra manera, tuvo lugar en San Pedro Mártir. José Bono, ante 1.200 invitados, cumplía una década de gestión al frente del Ejecutivo castellanomanchego. Rubalcaba y Virgilio Zapatero, candidato del PSOE al Congreso por Cuenca, fueron invitados al estrado, lo que ocasionó las quejas del diputado de Izquierda Unida José Molina, que consideró electoralista el acto.
Justo al filo del cierre de campaña, el 1 de junio, cuando apenas había transcurrido una semana del primer debate electoral entre los candidatos a ser presidente del Gobierno y la Plataforma Cívica Toledana protestaba por el traslado de la procesión del Corpus Christi, Alfredo Pérez Rubalcaba asistió al mercado franco de los Martes, en donde coincidió con la candidata del Partido Popular, Isabel Tocino. El socialista no desaprovechó la ocasión para castigar al jefe de filas del PP -«por fin pudimos enterarnos de que detrás de las frases altisonantes del señor Aznar no hay más que la nada»-, formación a la que acusaba de estar ocultando su programa electoral.
Una vez celebradas las elecciones, en las que el PSOE quedó muy ligeramente por encima de su rival en tierras toledanas (142.960 papeletas, el 44,6%, frente a 142.403 del PP, lo que supuso la diferencia de un escaño), se esperaba al diputado electo para participar en la procesión del Corpus Christi, celebrada el 13 de junio de 1993. Se contaba también con su rival, Isabel Tocino, quien salía en procesión con la Cofradía de Investigadores. En el último momento, sin embargo, no fue posible: el motivo fue un viaje a Milán para festejar la reciente victoria de Miguel Indurain en el Giro de Italia de aquel año.