Una salida a la calle mucho más tranquila

J. Monroy
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Tras las aglomeraciones iniciales criticadas en algunos barrios, parece que la norma en Toledo es que los vecinos salgan con mascarillas y manteniendo la distancia

Una salida a la calle mucho más tranquila - Foto: David Pérez

Toledo llega a la Fase 1 con más tranquilidad. Aunque no fue ni mucho menos como en Madrid o ciudades con playa, la salida a la calle tras el confinamiento en Toledo el pasado 2 de mayo también fue multitudinario en algunos barrios, y suscitó las críticas de algunos vecinos, escandalizados por quienes se juntaban en grupos y no mantenían las medidas de distancias.
Será la normalización de este nuevo estado, será que el mal tiempo también ha hecho mucho, pero dos semanas después la salida a la calle de los toledanos se ve mucho más tranquila y racional. Es cierto que de vez en cuando se paran algunas personas a saludarse, pero por lo general lo suelen hacer con mascarilla, sin tocarse y manteniendo las distancias de seguridad. Las redes sociales todavía recogen a día de hoy algunas críticas a grupos de jóvenes, o regañinas a algunos padres que permiten a sus hijos juntarse, pero ya son meras anécdotas. Lo normal son las mascarillas y el distanciamiento, en los comercios, se respetan también las distancias y el número de personas dentro.
Porque si los primeros días en el paseo de Don Vicente en Santa Bárbara fueron multitudinarios, y hubo incluso quien se saltó a la zona militar, hoy es todo más tranquilo. Ni en Don Vicente, ni en el bulevar de la Rosa, hay aglomeraciones importantes; de vez en cuando una pareja paseando, pero todos con mascarilla. Algunos vecinos tratan de acercarse a la Fuente del Moro y la peatonalización de la ronda del Arroyo, en el tramo comprendido entre la calle González Tablas (vial de la Academia de Infantería y Castillo de San Servando) y la avenida de Santa Bárbara, ha sido un alivio.
También se produjeron críticas por la situación de la plaza de Azucaica. «Azucaica ya ha pasado por sus narices a la Fase 1 hoy mismo ya» llegó a leerse en las redes sociales. La plaza estaba «hasta arriba de gente en los bancos sentados juntos ellos y sus hijos», con hasta cincuenta personas, se lamentaba criticando la «imprudencia colectiva» y que comportamientos así iban a impedir el paso real a la Fase 1. Pero la situación parece estos días algo más calmada, quizás también promovido por la peatonalización de la calle Azucena en el tramo comprendido entre la avenida de Azucaica y la calle Iris (final del parque).
En el Polígono ha habido quejas por los agrupamientos de jóvenes y niños, sobre todo en los parques, como Los Alcázares, pero también ha mejorado la situación. Hay algunos grupos todavía, pero por lo general los vecinos salen con mascarilla y manteniendo las distancias, más allá de algún saludo en el paseo de Federico García Lorca. Aquí la zona peatonalizada, la avenida de Boladiez, es muy amplia, con espacio para todos.
Buenavista parece zona de quedada juvenil, pero tampoco nada para preocupar. Los vecinos salen con mascarilla y manteniendo las distancias a pasear y hacer deporte. Aquí quizás se echa en falta alguna zona más de esparcimiento. Muchos tratan de desplazarse, si pueden, a las zonas peatonales más próximas, como la avenida de Europa, y a Mas del Rivero ‘la avenida del colesterol’, aunque esta está algo más lejos, aunque siempre con niños y personas mayores por el barrio.
Mascarillas. Lo que sigue siendo una queja en zonas como Santa Bárbara o incluso el centro comercial Luz del Tajo es que hay personas que tiran sin cuidado al suelo tanto mascarillas, como guantes, con el problema sanitario que eso supone. Así ocurre, por ejemplo, en la plaza Virgen de la Oliva o en la puerta del supermercado del barrio. Los vecinos se acuerdan incluso del personal de limpieza, que se puede contagiar con este material.