El precedente de la temporada 1988/89

J. M. Loeches
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La recién creada Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha evitó los arrastres tras bajar el Daimiel y el Conquense y ese curso tuvo 22 equipos, con cinco descensos

El Yepes CF fue uno de los 22 equipos participantes aquella campaña

Al suprimirse los descensos esta temporada 2019/20 por la crisis del coronavirus, todo hace indicar que la próxima (2020/21) va a reunir en el Grupo XVIII de Tercera División a 22 equipos. La propuesta ya se ha sometido a debate entre los clubes que actualmente militan en esta categoría y lo cierto es que la mayoría está en contra de incrementar el número.
Eso sí, la historia dice que no sería la primera vez que esto le sucede a una Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha que en su día se blindó para que no volviera a pasar y, por eso, se inventaron los arrastres cuando baja un equipo de Segunda B. En la campaña 1988/89 no hubo más remedio que incluir a los 22 porque se entendió entonces que se estaba perjudicando a los que se habían ganado la permanencia con la FFCM aún en pañales.
Pero para entenderlo todo mejor lo suyo es acudir a la historia y a la gestación de lo que hoy es la actual Federación rxegional. La mayoría de los equipos castellano-manchegos militaron siempre en otras federaciones. Los de las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara lo hicieron en la extinta Federación Castellana, mientras que los albaceteños pertenecieron primero a la Levantina y después a laMurciana.
El precedente de la temporada 1988/89El precedente de la temporada 1988/89Con la creación de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha el 7 de diciembre de 1985, poco a poco todos se fueron adscribiendo a ella. Por lo pronto, en la temporada 1986/87, todos se reunieron con Madrid (albaceteños incluidos porque el resto ya lo estaban), para estrenar el Grupo XVIII (en ese momento XVII) en el curso 1987/88. Aún no había ‘play off’ de ascenso a Segunda B y solo subía el primero, en este caso el Tomelloso CF. Sin embargo, la Liga fue un suplicio en la categoría de bronce para el Daimiel CF y el Conquense, que descendieron.
Esta situación no se le había dado nunca a la bisoña FFCM, así que, como no había opción de ningún ascenso más, no se quiso arrastrar al Campillo y al Valdepeñas a Autonómica, desde donde subieron el CD La Roda, el Criptanense, el CD Los Yébenes y el Yepes CF.
Se permitió, por tanto, una Liga de 22 equipos en la que estaban varios de los actuales clubes o predecesores suyos, como el CD Madridejos, el CD Villacañas, el AP Almansa, el Puertollano Industrial, el CD Azuqueca, el UB Conquense, el CP Villarrobledo, el CD Guadalajara o el CD Toledo, que fue primero y subió a Segunda B. Eso sí, bajaron los cinco últimos clasificados para ajustar de nuevo a veinte (Yepes CF, AP Almansa, CD Sonseca, CD Mota del Cuervo y Criptanense). Desde entonces se tomó la determinación de permitir los arrastres para evitar que volviera a suceder.