Papeletas y sobres para una vida autónoma

A. de la Paz
-

Esteban, Carlos, Dulcinea y Josefina, cuatro toledanos con discapacidad intelectual, votarán por segunda vez en menos de un mes. Piden una subida de las pensiones, mejorar su integración en el ámbito laboral y facilidades para crear su propio hogar

Papeletas y sobres para una vida autónoma - Foto: David Pérez

Las personas con discapacidad intelectual se incorporaron al censo electoral las pasadas elecciones generales del 28 de abril. El reconocimiento de su derecho al voto respondió a una vieja demanda del colectivo y las asociaciones que trabajan con ellas. La reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) del pasado invierno abolió las restricciones para el sufragio activo de alrededor de 5.000 personas en la región, algo menos de dos millares en la provincia de Toledo. Hoy repiten ante las urnas. Si hace cuatro semanas eligieron a sus representantes en el Congreso de los Diputados y el Senado, ahora lo hacen para los más cercanos plenos municipales y Cortes regionales -también para el Parlamento Europeo-.
Esteban, Carlos, Dulcinea y Josefina ejercieron su derecho constitucional el 28 de abril y a lo largo de la jornada de hoy retornarán a sus respectivos colegios electorales. Los cuatro desarrollan su actividad diaria bajo el paraguas de la Asociación Provincial de Familias de Personas con Discapacidad y del Desarrollo (Apanas), una entidad con más de medio siglo de historia y un extenso bagaje en la atención a estas personas y su entorno. Excepto Josefina, que aún duda qué opción escoger, todos tienen claro el sentido de su voto.
Natural de Torrijos, Esteban supera los cincuenta y hasta la última cita con las urnas no pudo expresar su opinión sobre la marcha del país a través de una papeleta. Lo hizo contento, orgulloso por el hito conquistado. Nunca se le había permitido votar, pero tiene claro qué les pide a los políticos para que la integración de todos en las decisiones políticas sea efectiva. «Que nos lo expliquen más clarito», asegura. Quiere Esteban que el programa electoral con el que cada partido concurre a la triple cita electoral sea comprensible para todos los votantes, que el lenguaje empleado sea accesible.
Carlos votaba, pero fue incapacitado y tuvo que dejar de hacerlo. Siguió eligiendo a sus representantes a través del sufragio de su hermano, con quien acordaba qué escoger. Conoce las instituciones y su funcionamiento. Acaba de solicitar que le concedan una vivienda tutelada en Casco histórico para poder desarrollar una vida más autónoma. Aguarda con paciencia la respuesta de la administración, mientras agradece la puesta en funcionamiento de este tipo de iniciativas que posibilitan su desarrollo personal. Votará en el Ayuntamiento de Toledo al mediodía, tal vez antes. «Lo llevo haciendo desde los 18 años siempre que he podido», explica.
Dulcinea introducirá los sobre blanco, sepia y azul en Mazarambroz, su localidad natal. Llama la atención de los representantes públicos y reclama oportunidades laborales para este colectivo. «Somos personas normales, necesitamos dinero y vivienda para poder hacer nuestra vida», proclama. Sus demandas para el 26-M son similares a las de mucha gente joven que quiere emanciparse pero encuentra barreras ligadas a la inestabilidad del trabajo y las dificultades para formar un nuevo hogar.
Josefina tiene 44 años y es toledana del barrio de Buenavista. Votará en el colegio Ciudad de Nara, un centro en el que lo harán algunos de los rostros más conocidos de la clase política local y regional. Madre y con pareja, apunta a la necesidad de mantener «nuestras pensiones para siempre» y reclama que las de jubilación y viudedad «las suban un poquito más». Josefina no es ajena a uno de los debates que más tiempo ha ocupado en los últimos meses y que marcará el futuro próximo del bienestar en España. «Las necesitan para criarnos, para que nos den estudios», subraya.
Esteban se suma a las peticiones para los dirigentes que salgan elegidos tras el recuento de esta noche. «Quiero que vayan las cosas bien, que haya trabajo, que se respeten las pensiones de los jubilados y los viajes». El torrijeño aplaude la aprobación de un abono para el uso del autobús con un descuento del 50%, aunque le gustaría que lo hubieran expedido antes y no tan cerca de la celebración de las elecciones.
El próximo viernes, festividad en la región por el día de Castilla-La Mancha, Carlos y Esteban harán lo que muchos otros toledanos: acercarse a Madrid para disfrutar del día de asueto. Carlos practica deporte y los éxitos le avalan. Alude a su viaje a Los Ángeles (Estados Unidos) en 2015 como una experiencia muy satisfactoria. Allí participó en los Special Olympics World Games y regresó a España con una medalla de plata en atletismo. Hace algunos meses su equipo se proclamó campeón regional de fútbol sala adaptarse. Carlos se expresa con facilidad y su memoria es profunda.
A Dulcinea, por su parte, le gustaría que le enseñaran «a manejar bien el dinero». Apunta a la independencia, el anhelo de ir creando una vida propia. Quiere «aire libre»: le gustaría hacer sus propios planes con más frecuencia, «poder estar con los amigos» y tomar decisiones sobre sí misma Sabe que de su familia necesita «apoyo en algunas cosas», pero quiere más autodeterminación, más contacto con la gente de su día a día. Reivindica sus buenas dotes en la cocina, una cualidad que comparte con Josefina. La toledana también quiere independizarse y establecerse en un hogar común con su pareja. Dentro de Apanas está participando en un taller de talla y restauración de muebles y en otro de mosaicos.
Uno de los más veteranos en la asociación es Esteban. Querría vivir en Toledo, con más actividad y sus amigos cerca. Lleva 38 años como asociado y desarrolla su actividad como encuadernador. Uno de los encargos que atiende cada mes es el de la hemeroteca de La Tribuna de Toledo. Doroteo García-Page, padre de quien se somete en pocas horas al mandato del pueblo castellano-manchego, le enseñó esta actividad. «Fue mi maestro», recuerda. Dulcinea está en el servicio de capacitación, la lanzadera para la búsqueda de empleo. Ha realizado hace pocos días una entrevista para trabajar en una lavandería. Durante seis meses fue jardinera en Cobisa gracias a un plan de empleo municipal.
Sienten que su voz es más fuerte gracias al voto. La propia Josefina participó en una manifestación en Madrid que exigió hacer real el sufragio de los discapacitados. Gema trabaja en Apanas desde 2002 y acompaña a los cuatro asociados en su visita a la plaza del Ayuntamiento. Hay ambiente en el corazón de la ciudad, con actividades escolares y trasiego de visitantes. «Se lleva luchando bastante tiempo por este derecho», subraya. La demora para eliminar esta discriminación en España satisface al sector. «Son personas como cualquier ciudadano», remarca la educadora. El paso del tiempo evidencia que las aspiraciones pasadas del sector se van convirtiendo en realidades. «Solo hay que pensar cómo estaban hace veinte años», se plantea la pedagoga. Gema recomienda «autodeterminación frente a la sobreprotección» y que sean los propios protagonistas quienes tomen las decisiones que atañen a su vida. La posibilidad de elegir representantes ha vuelto a su biografía.